Lunes 22 de Julio, 2019 - México / España
Un vínculo entre México y el Mundo
Facebook Twitter Whatsapp

Hay diferencias en el gabinete y puede haber más renuncias: AMLO


Caso Urzúa. El Plan Nacional de Desarrollo que presentó Carlos lo rechacé, era neoliberal, revela. El extitular de Hacienda se opuso al nombramiento de Eugenio Nájera al frente de Nafin y tenía notorias diferencias con Romo, no veo conflicto de intereses, señala

Discrepancias con el Ejecutivo federal sobre el Plan Nacional de Desarrollo y con Alfonso Romo —jefe de la oficina presidencial— en torno al manejo de la banca de desarrollo, motivaron la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda, reveló ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador.

También tuvo, detalló, desencuentros con Margarita Ríos-Farjat, jefa del Servicio de Administración Tributaria, y con el exdirector del IMSS, Germán Martínez; y se opuso al nombramiento del empresario Eugenio Nájera Solórzano, amigo de Romo y sin experiencia en el ramo, como director general de Nacional Financiera.

 

Tanto Romo, como Ríos-Farjat y Nájera, tienen conexiones regiomontanas. Pese al sisma, el tabasqueño descartó desestabilización en las finanzas públicas y corrupción en su gobierno, como bosquejó Urzúa.

—En la carta de renuncia se habla de un colaborador en conflicto de interés, lo mínimo que pudiera pensarse es en corrupción, ¿la investigará? –se cuestionó a AMLO.

—Es que no hay, no existe.

—¿Está desmintiendo a Urzúa?

—No, tiene derecho a expresarse, pero no hay corrupción.

—¿El señalamiento no le merece una investigación interna?

—No, porque no existe ninguna prueba o hecho. Hay diferencias: lo de la banca de desarrollo, pero no hay un crédito otorgado a una empresa, al familiar de un funcionario.

La banca de desarrollo se utilizaba en el periodo neoliberal para favorecer a los allegados al gobierno. Eso ya no sucede en este gobierno ni sucederá.  ¿Qué otra cosa podría ser motivo de corrupción? El que se condonaran impuestos a empresas o a personas cercanas a los gobernantes, como sucedía antes. Sí había problemas en cuanto al manejo de la banca de desarrollo, incluso por el nombramiento del director de Nacional Financiera (Nájera), Carlos no estaba de acuerdo, pero de ahí a que se dieran créditos en beneficio de empresas o personas, no.

—¿Le mencionó algún funcionario en conflicto de interés?

—No, las diferencias con Romo, pero no veo conflicto de interés, si ésa fue una de sus inconformidades, respeto su punto de vista, pero no lo comparto y además estoy pendiente de todos, hasta de mi familia. Imagínense que a estas alturas termine de tapadera o alcahuete, que pierda mi autoridad moral, que es lo que estimo más importante en mi vida.

ROMO, EL SUSODICHO. Momentos antes, había develado el nombre de Alfonso Romo como el funcionario aludido por Urzúa; incluso, el Presidente admitió haberle encargado a él la coordinación para el funcionamiento de la banca de desarrollo, “y no había en esto acuerdo, había diferencias notorias entre ellos”.

Según López Obrador, en un gobierno democrático cuyo objetivo es transformar al país, siempre hay diferencias y reajustes. “La gente votó para que se modificara la política económica, que resultó un fracaso y benefició a una minoría. Es un proceso de transformación, hasta podríamos decir que se trata de una ruptura. El cambio de régimen lleva incluso a enfrentamientos al interior del mismo gobierno, del mismo grupo”.

—¿Hay ruptura interna?

—No tanto, sino diferencias. Lo importante es que el gobierno continúa su marcha sin problema, porque ya no somos los hombres los más importantes, sino el proceso de transformación. Es mejor acostumbrarnos y entender las circunstancias de cambio que se seguirán dando, incluso puede haber más renuncias.

No espera, dijo, muchas más, “pero tampoco será camisa de fuerza”.

 

URZÚA, ¿NEOLIBERAL? Los desacuerdos con el Presidente se derivaron de la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo. “Hubo dos versiones y la versión que quedó es la que yo autoricé, que incluso me tocó escribirla, porque había otra y sentí que era continuismo, todavía en la inercia neoliberal y había que marcar la diferencia”.

En la versión redactada por López Obrador se habló de corrupción, impunidad, saqueo a la nación, política privatizadora y minoría rapaz, temas olvidados en el plan entregado por Urzúa:

“Me presentan un plan, lo veo y desde mi punto de vista no reflejaba el cambio,  era como si lo hubiese hecho Carstens o Meade…

No puedo aceptar nada que signifique más de lo mismo”.

—¿Urzúa era neoliberal?

—No, lo que pasa es que hay una atmósfera. Urzúa, incluso, le planteó renunciar hasta el sábado, para evitar movimiento en los mercados.

“¿Cómo voy a estar una semana esperando a que llegue el sábado para dar a conocer una renuncia? El planteamiento fue: ya, lo más pronto posible, vámonos. Y sí hubo algún ajuste en el movimiento del peso, pero el peso está fortachón y se recuperó, y lo seguirá haciendo, porque tenemos finanzas sanas, buena recaudación y manejo ordenado del presupuesto”.

 

El Presidente rechazó desavenencias con la oficial mayor de Hacienda: Raquel Buenrostro, encargada de aplicar la política de austeridad y de las compras del gobierno. “No había diferencias con Raquel. Sí con quien presentó su renuncia al Seguro Social, Germán Martínez. Y otras también se tuvieron con la directora del SAT. Ésas son en general y puede haber otras, pero no es para rasgarse las vestiduras”.

Admitió haber propuesto a Ríos-Farjat para el SAT, “porque es una mujer inteligente y honesta, y es un área que nos importa mucho, en la que se concedían privilegios fiscales”.

Se refirió al nuevo titular de Hacienda: Arturo Herrera, como el “relevo natural, quien tiene toda la libertad y mi confianza para hacer su trabajo, es muy buen economista, estudioso, viene de una familia forjada en el esfuerzo”. Descartó cambios en la banca de desarrollo o la suspensión de programas u obras prioritarias.