Como acostumbra, la presidenta Sheinbaum evitó dar detalles sobre la conversación telefónica que sostuvo con Trump el 16 de septiembre y que confirmó haber realizado después de que Politico publicó la noticia en su portal. De acuerdo con fuentes consultadas en Washington, la conversación no fue muy tersa, algo tensa y generó ruido debido a que se discutieron nuevos temas, que entonces no se identificaron. El único resultado tangible de la llamada fue que la sexta ronda de negociaciones entre ambos países se pospuso de manera indefinida desde entonces.
De acuerdo con una nota publicada por el Financial Times el viernes, Trump presionó entonces a Sheinbaum para que México reduzca su superávit comercial con la Unión Americana aumentando sus compras de gas natural y diésel e insistió en que haya más acuerdos con empresas del sector energético de Estados Unidos. Trump propuso al inicio de la llamada que México vendiera algunos de sus activos en el sector energético, lo que representaría una contradicción fundamental para el gobierno de Morena, que ha definido la independencia de este sector como uno de sus pilares ideológicos. Conforme transcurrió la conversación, Trump propuso que México se comprometa a un nivel mínimo de compras de energía, como lo hizo Corea del Sur en julio del año pasado.
De acuerdo con la oficina del Censo de Estados Unidos, durante los primeros ocho meses del año México ha sido el principal socio comercial de la Unión Americana, representando el 16.83% de su comercio total, siendo su principal cliente –México adquirió el 16.05% de sus exportaciones totales– y su principal proveedor, generando 17.36% de sus importaciones totales. Sin embargo, el déficit acumulado de 155,871.3 millones de dólares hasta finales de agosto es el segundo más grande, por debajo de los 163,904.2 millones de dólares del déficit que tiene con Vietnam.
Buena parte del aumento en las importaciones mexicanas se explica por los aranceles que aplica a los productos chinos y a la caída en el comercio con Canadá. Sin embargo, el factor más importante para que México aumentara significativamente sus compras de productos estadounidenses es su tasa de crecimiento: 75% de las importaciones son insumos y bienes intermedios, 15% son bienes finales y 10% bienes de capital. En tanto el gobierno continúe sin un cambio sustancial en sus políticas económicas y genere las condiciones de certeza que hagan nuevamente del país un destino atractivo a la inversión extranjera, es imposible que la economía crezca a un ritmo mayor y por tanto eleve sus importaciones.
La exigencia de Trump que el gobierno mexicano genere nuevas oportunidades para las empresas del sector energético de Estados Unidos retoma la controversia iniciada en 2021 con los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica, que llevaron a que el Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) solicitara en julio de 2022 consultas en el marco del T-MEC, sin que se llegara a una solución. Desde entonces, Estados Unidos tiene la prerrogativa para solicitar la instalación de un panel, que Biden no lo hizo considerando que ello podría mermar la poca cooperación que existía entonces sobre el control a la migración ilegal y tensar más la relación con México.
Katherine Tai, que era entonces la USTR, fue presionada fuertemente para solicitar la formación del panel, con la certeza que habría un fallo en favor de la industria estadounidense. La embajadora envió el 31 de marzo de 2022 una carta a su contraparte, Tatiana Clouthier, solicitando su intervención para solucionar un problema que se consideraba afectaba entonces a unos 10,000 millones de dólares en inversiones de su país. En junio, el embajador Ken Salazar declaró que había 17 compañías con afectaciones por 30,000 millones de dólares, incluyendo desde terminales de combustible hasta generadores de energías renovables, lo que llevó al senador demócrata Ron Wyden, que presidía entonces el comité de Finanzas, a exigir a Biden que actuara de inmediato, tampoco sin tener éxito.
Desde que la negociación del T-MEC estaba por iniciar, el sector privado de Estados Unidos pidió apoyo a su Congreso para que México permitiera mayor inversión en el sector energético, considerado uno de los dos con mayores oportunidades de nuevos negocios. Siendo además uno de los principales donadores a las campañas de Trump, debemos esperar que el tema siga sobre la mesa, sobre todo cuando México sigue protegiendo a ciertos personajes perseguidos por la justicia de ese país.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/jorge-molina-larrondo/2026/10/12/una-llamada-de-30000-millones-de-dolares/