Para el jazzista Francisco Téllez (Ciudad de México, 1945), el jazz producido en México no tiene nada que envidiarle al estadounidense o al europeo, ya que, asegura, en el país existe una amplia diversidad de descendencia africana que otorga a esta música un abanico de originalidad, improvisación genuina y poder sobre el escenario.
Téllez, quien desde hace décadas ha luchado por la profesionalización del jazz, recibirá mañana la Medalla Bellas Artes 2026 en la categoría de Música “en reconocimiento a una trayectoria que ha transformado la enseñanza y el desarrollo del jazz en México”, informó el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en una tarjeta informativa.
Con una notoria sencillez, Francisco Téllez expresa a EL UNIVERSAL que el premio no está dirigido a él, sino a todas las personas que durante años lucharon por darle al jazz un lugar dentro de la institución, especialmente en el Escuela Nacional de Música, así como a todos los exponentes mexicanos de ese género.
“Ya son muchos años los que llevo luchando por esta música, hacia su reconocimiento, su enseñanza, en la creación de programas de estudio, y hasta el hecho de conformar la licenciatura en jazz, y esos estudiantes que formé hoy están tocando en diferentes espacios en toda la República, se han formado muchas bandas, muchos grupos, este galardón es para todos aquellos que han luchado por el género”, detalla Francisco Téllez.
La historia de vida del también compositor y pianista da cuenta de una trayectoria dedicada a la música rock, al jazz e incluso al blues. Téllez rememora que fue en 1963 cuando estudió en el Conservatorio Nacional de Música, una época en que descubrió el rock y armó una primera banda.
Narra que era complicado tener discos de ciertos géneros porque simplemente no llegaban al país. “Pongo de referencia que antes no había discos, no había ni programas de radio donde escuchar esta música, pero un día cayó a nuestras manos un disco de Dave Brubeck tocando ‘Take Five’, muchos músicos de la época devoramos ese disco, y luego empezamos a tocarla, pero así empezamos, no había partituras, tenías que sacarlas de oído, era muy difícil, así empezamos a estudiar esa música”, recuerda.
El músico señala que el camino para que el jazz tuviera un lugar en la academia no fue nada sencillo, y recibió comentarios negativos e incluso burlas. “Me tiraban de a loco, me decían que mejor hiciera una licenciatura en Juan Gabriel, que era una música de segunda, me decían cosas muy groseras, pero eso me sirvió, fortalecí más el plan de estudios, metí planteamientos pedagógicos”.
Convencido de que el jazz tiene su origen y vitalidad en el underground y lo marginal, Téllez mañana interpretará una pieza de su autoría: “Mar Adentro”, durante la entrega de la Medalla.
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Contenido sindicado vía RSS de El Universal Cultura. Nota original: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/son-anos-los-que-he-luchado-por-el-jazz/