Colima tiene una faceta que va mucho más allá de sus playas y paisajes volcánicos. Entre municipios, zonas arboladas y espacios de conservación existen parques donde es posible caminar entre vegetación nativa, conocer especies silvestres, realizar actividades recreativas y acercarse a la historia de las antiguas culturas que habitaron el occidente de México. Algunos incluso permiten cambiar los recorridos tradicionales por experiencias de observación de aves y contemplación del cielo nocturno.
La diversidad de estos espacios hace que una visita al estado pueda organizarse de distintas maneras. Hay alternativas para quienes buscan una caminata tranquila, familias interesadas en actividades al aire libre y viajeros que prefieren combinar el contacto con la naturaleza con experiencias culturales. También existen recintos dedicados a la educación ambiental y la protección de especies, donde conocer la biodiversidad se convierte en parte importante del recorrido.
Entre las opciones destacan cuatro espacios: el Ecoparque de Nogueras, en Comala; el Parque Ecológico El Palapo, en Coquimatlán; el Parque Regional Griselda Álvarez, en la capital colimense; y La Campana, un sitio donde conviven áreas naturales protegidas y vestigios arqueológicos. Cada uno ofrece una experiencia diferente y permite conocer otra perspectiva del territorio.
Si buscas qué hacer en Colima y quieres incorporar actividades distintas a las visitas convencionales, estos parques ofrecen una oportunidad para explorar sus paisajes, aprender sobre su riqueza natural y disfrutar de espacios recreativos sin alejarse demasiado de los principales centros urbanos.
Ecoparque de Nogueras: naturaleza y educación ambiental
En la comunidad de Nogueras, perteneciente al municipio de Comala, se encuentra uno de los espacios dedicados a la divulgación ambiental más interesantes del estado. El Ecoparque de Nogueras es un sitio administrado por la Universidad de Colima que busca acercar a los visitantes al conocimiento de la flora y fauna regionales mediante recorridos y actividades educativas.
Su ubicación también le aporta un atractivo particular, pues forma parte del entorno de una antigua hacienda que tiene antecedentes en el siglo XVII. La Ex Hacienda de Nogueras estuvo relacionada con la producción de azúcar y alcohol, y actualmente sus instalaciones albergan espacios universitarios dedicados al estudio y la gestión ambiental.
El recorrido por el ecoparque permite conocer distintas áreas temáticas relacionadas con la biodiversidad. Entre ellas destacan los espacios dedicados a las plantas medicinales, las cactáceas, las hortalizas orgánicas y la elaboración de composta y lombricomposta. También cuenta con un tortugario y zonas donde se muestran diferentes formas de aprovechar los recursos naturales de manera responsable.
Uno de los elementos que hacen interesante esta visita es la observación de aves. La presencia de distintas especies residentes y migratorias convierte sus instalaciones en un punto de interés para quienes disfrutan observar la fauna y aprender sobre los ecosistemas locales.
¿Qué más?
Más allá de recorrer sus jardines, el ecoparque tiene una función educativa. Sus actividades buscan explicar cómo las acciones cotidianas pueden contribuir al cuidado del medio ambiente. Por ello, también se desarrollan talleres relacionados con el reciclaje, la elaboración de abono orgánico y el cultivo de hortalizas.
Foto: FB / Ecoparque Nogueras
Esta propuesta permite que la visita tenga un componente participativo, especialmente para estudiantes, familias y personas interesadas en conocer alternativas de consumo y aprovechamiento sustentable.
Además, el entorno de Nogueras permite complementar el recorrido con una visita al Museo Universitario Alejandro Rangel Hidalgo, ubicado en la antigua hacienda. El recinto conserva y exhibe parte del trabajo artístico de este creador colimense, así como una colección de piezas de cerámica prehispánica.
Así, visitar Nogueras puede convertirse en un plan que combine naturaleza, historia y cultura sin necesidad de desplazarse a diferentes municipios. Es una alternativa para quienes buscan qué hacer cerca de Comala y prefieren dedicar parte de su tiempo a conocer el patrimonio ambiental de Colima.
Parque Ecológico El Palapo: conservación de fauna silvestre
En el municipio de Coquimatlán, cerca de la comunidad de Agua Zarca, se encuentra el Parque Ecológico El Palapo, un espacio cuyo principal atractivo es el acercamiento a diferentes especies de fauna silvestre y el trabajo relacionado con su conservación.
A diferencia de otros parques enfocados principalmente en actividades recreativas, El Palapo tiene una orientación vinculada con el manejo y cuidado de animales. Su propuesta permite conocer de cerca la biodiversidad y comprender por qué resulta importante proteger las especies y sus hábitats.
Foto: X / Parque Ecológico "El Palapo"
El lugar ofrece recorridos guiados, observación de fauna y actividades de acercamiento a determinados animales. Entre las experiencias que se han documentado se encuentran visitas a diferentes áreas del parque y la observación de aves, cocodrilos y venados.
Uno de los aspectos más relevantes de este espacio es su relación con la conservación de la guacamaya verde (Ara militaris), una especie de gran importancia para la biodiversidad mexicana. Esta ave se encuentra catalogada en peligro de extinción dentro de la normativa ambiental mexicana, por lo que su protección representa un esfuerzo importante para evitar la disminución de sus poblaciones.
Foto: FB / Parque Ecológico "El Palapo"
En enero de 2025, se informó sobre el traslado de un ejemplar de guacamaya verde a la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) Parque Ecológico El Palapo, donde fue recibido para permanecer en un aviario bajo condiciones adecuadas. El ejemplar había sido localizado fuera de su hábitat natural y fue revisado antes de su traslado.
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Manejo responsable de la fauna
Este antecedente permite dimensionar la importancia de los espacios dedicados al manejo responsable de fauna. Además de ofrecer una experiencia de observación, lugares como El Palapo pueden contribuir a generar conciencia sobre las amenazas que enfrentan distintas especies y la necesidad de protegerlas.
Para quienes buscan actividades diferentes en Coquimatlán, la visita representa una oportunidad para conocer otra faceta del patrimonio natural de Colima. Es una opción especialmente interesante para personas que disfrutan la observación de animales y quieren incorporar un componente de aprendizaje a sus recorridos.
Foto: X / Parque Ecológico “El Palapo”
Conviene considerar que el acercamiento a la fauna debe realizarse siempre bajo las indicaciones del personal responsable. Respetar los espacios de los animales, evitar alimentarlos por cuenta propia y seguir las reglas del recinto son medidas fundamentales para que la visita no interfiera con su bienestar.
Parque Regional Griselda Álvarez: actividades recreativas y aventura
Para quienes prefieren combinar el contacto con la naturaleza con actividades recreativas, el Parque Regional Griselda Álvarez Ponce de León es una alternativa dentro de la zona metropolitana de Colima. Este espacio público está pensado para la convivencia y ofrece diferentes instalaciones para visitantes de distintas edades.
Después de un proceso de renovación, el Gobierno del Estado reabrió sus instalaciones en julio de 2025 con una propuesta centrada en la recreación al aire libre, el contacto con las áreas verdes y la convivencia familiar. La reapertura también contempló actividades culturales, talleres y propuestas relacionadas con la educación ambiental.
Entre las actividades que forman parte de su oferta se encuentran los paseos en lancha, los recorridos en bicicleta, los juegos infantiles y la tirolesa. Estas opciones permiten que una visita no se limite a caminar por sus áreas arboladas, sino que también incluya experiencias de movimiento y entretenimiento.
Foto: FB / Parque Regional Griselda Álvarez
El parque resulta una alternativa para quienes viajan con niñas y niños o buscan un lugar donde diferentes integrantes de la familia puedan realizar actividades a su propio ritmo. Mientras algunas personas pueden preferir descansar y disfrutar del entorno, otras tienen la posibilidad de participar en las propuestas recreativas disponibles.
También es un espacio que permite hacer una pausa durante un recorrido por la capital. Sus áreas verdes ofrecen un contraste con las calles y construcciones de la zona urbana, además de brindar un entorno para caminar, sentarse y pasar tiempo al aire libre.
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Instalaciones recreativas
La presencia de instalaciones recreativas es uno de sus principales diferenciadores frente a otros parques ecológicos del estado. Aquí la experiencia está más orientada al entretenimiento y la convivencia, aunque el contacto con la vegetación y el entorno natural sigue siendo parte importante del recorrido.
Por su ubicación, puede incorporarse fácilmente a un itinerario por la ciudad de Colima, especialmente para quienes desean alternar visitas culturales, gastronómicas y recreativas. También puede funcionar como una opción para pasar varias horas sin tener que organizar un desplazamiento hacia zonas más alejadas.
Foto: FB / Parque Regional Griselda Álvarez
Antes de acudir, es recomendable consultar los canales oficiales del parque o del Gobierno de Colima para confirmar qué actividades están disponibles, sus horarios y las condiciones de acceso. La disponibilidad de instalaciones recreativas puede cambiar por mantenimiento, temporada o programación especial.
La Campana: naturaleza, arqueología y astroturismo
En la zona metropolitana de Colima y Villa de Álvarez se encuentra La Campana, un espacio donde la naturaleza y el patrimonio arqueológico comparten protagonismo. Su atractivo radica en que permite recorrer áreas verdes, conocer la biodiversidad regional y acercarse a los vestigios de uno de los asentamientos prehispánicos más importantes del occidente de México.
El área natural protegida comprende aproximadamente 94.75 hectáreas y fue declarada Zona Ecológica y Cultural en noviembre de 2020 por el Gobierno del Estado. Esta categoría reconoce tanto su importancia ambiental como el valor histórico y arqueológico del territorio.
Uno de los principales atractivos es la zona arqueológica de La Campana, relacionada con el antiguo asentamiento de Almoloya. El lugar conserva vestigios de una antigua ciudad que tuvo un importante desarrollo durante diferentes etapas de la época prehispánica.
Foto: FB / La Campana
Durante el recorrido es posible observar plataformas circulares y cuadrangulares, edificaciones de carácter administrativo, religioso y habitacional, además de calles y un sistema de drenaje. También destacan los petroglifos tallados en patios y plazas, así como un Juego de Pelota que permite comprender mejor las actividades y la organización de las sociedades que habitaron este territorio.
El asentamiento arqueológico tiene una extensión de aproximadamente 132 hectáreas y su cronología abarca desde el año 300 antes de nuestra era hasta el 1500 de nuestra era. Su desarrollo forma parte de la tradición Teuchitlán, reconocida por elementos arquitectónicos como las tumbas de tiro.
Además del patrimonio arqueológico, La Campana destaca por sus espacios naturales. Entre ellos se encuentra el Jardín Etnobiológico, un proyecto impulsado desde 2020 por el Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Estado de Colima (IMADES), en colaboración con el Jardín Botánico de Colima.
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¿Cuál es su objetivo?
Su objetivo es conservar la diversidad biológica y cultural de la región mediante actividades de educación ambiental, investigación científica, ecoturismo y colaboración con comunidades e instituciones. De esta manera, el jardín permite reconocer la importancia de las especies vegetales nativas y los conocimientos tradicionales relacionados con su aprovechamiento.
Otra actividad que complementa la experiencia es la observación de aves. La vegetación del área protegida constituye un entorno de interés para quienes disfrutan identificar especies y conocer los ecosistemas locales.
Foto: FB / La Campana
A esto se suma el astroturismo, una propuesta que aprovecha las condiciones del entorno para realizar actividades de observación astronómica. En febrero de 2026, el Gobierno de Colima informó sobre un festival realizado en el anfiteatro del parque, donde más de 600 personas participaron en una jornada para aprender a utilizar telescopios y observar la Luna, Venus, Júpiter y distintas constelaciones.
La baja contaminación lumínica y las características naturales de la zona fueron señaladas como factores favorables para esta actividad.
La Campana es, por tanto, una alternativa para quienes buscan qué hacer en Colima sin limitarse a las actividades recreativas tradicionales. Su combinación de senderos, biodiversidad, arqueología y divulgación científica permite organizar una visita con diferentes intereses.
Si planeas conocer la zona arqueológica, es recomendable consultar previamente los horarios, tarifas y condiciones de acceso, así como la disponibilidad de visitas guiadas y servicios.
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