El tipo de cambio ha tenido un importante (y para algunos inesperado) debilitamiento en los pasados días, pero en realidad confirma que el aparente fortalecimiento del peso mexicano se debe más a los flujos de divisas que existen allende de nuestras fronteras, que a lo que sucede dentro de México. Como he mencionado en esta columna en otras ocasiones, la gran abundancia de liquidez monetaria que hay en los mercados internacionales explican gran parte de los movimientos en los precios de las divisas. El llamado “carry-trade” consiste en solicitar créditos en países que cobren bajas tasas de interés y depositarlos en aquellos que paguen elevadas tasas, permite beneficiarse del diferencial de las mismas.
Como la Fed de Estados Unidos subió la tasa de interés de referencia en un ¼ de punto porcentual, es decir en 25 puntos base, y el Banco de México mantuvo la misma tasa, se redujo la diferencia entre ambas, lo que bajó el atractivo de las operaciones de carry-trade. Además, esta política de tasas de interés manda la señal de que la autoridad monetaria norteamericana está dispuesta a seguir una política agresiva de reducción de la inflación, haciendo probable que continúen los incrementos en los siguientes meses. Por otro lado, el escenario no es tan claro en el caso de la autoridad monetaria mexicana, reduciendo el atractivo de la operación financiera. Adicional a lo anterior el debilitamiento de la cotización del peso reduce aún más la rentabilidad del esquema de invertir en deuda mexicana.
Por lo mismo, fue muy oportuno el seminario de Moody’s en la Ciudad de México la semana pasada, en el cual comentaron sus procesos de análisis, así como las oportunidades que tiene México de mejorar su calificación, pero destacó los riesgos de que la misma puede bajar, con lo que puede perder el Grado de Inversión. En otros países donde han perdido este nivel de calificación soberana, se ha tenido una fuerte caída en la cotización de la moneda, así como un importante incremento de la inflación, lo cual perjudicó a los sectores de la población más necesitados y a aquellos que tienen ingresos fijos. Se destacaron aspectos que perjudican a la calificación en nuestro caso, como es el llamado “hoyo negro” de las finanzas públicas o sea Pemex, así como el déficit fiscal, en un entorno de bajo crecimiento económico.
Es importante destacar que no solo es relevante el monto e incremento de la deuda para la calificación, sino también es importante la credibilidad de las políticas y objetivos de las autoridades, así como la existencia de un entorno donde exista un Poder Judicial independiente y mayor inversión privada.
En el presupuesto de finanzas públicas que se presentó de manera reciente, se estima un déficit elevado para 2027 y se prevé que habrá diversos mecanismos para elevar la recaudación fiscal apoyándose en los grandes causantes. Aunque esto parece positivo en el corto plazo, reducirá la inversión privada y la economía mexicana seguirá con un crecimiento insuficiente.
Entre diversas medidas que algunos países han tomado para lograr reducir los desequilibrios fiscales están los siguientes:
1) Eliminación drástica de corrupción en el gobierno con medidas de castigo muy fuertes. Cuando se percibe que hay corrupción, las personas consideran injusto el pago de impuestos, por lo que se reduce la recaudación.
2) Creación de comisiones de gasto-financiamiento que autoricen las inversiones públicas con evaluaciones de los distintos proyectos, integradas por funcionarios públicos, académicos reconocidos y sector privado. Este fue el esquema seguido en Chile que les permitió el fuerte avance en décadas pasadas.
3) Reducción drástica de impuestos a las empresas y personas que aumenten sus inversiones en el país.
La prioridad actual debe de ser lograr el mayor crecimiento económico. Muchos problemas se solucionarían de esta manera, pero parece que esta no es la estrategia actual.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/benito-solis/2026/09/29/para-mejorar-las-finanzas-publicas-es-indispensable-el-crecimiento-economico/