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Guadalupe no es una palabra cualquiera. Evoca por sí misma toda una mística sin igual, particularmente en nuestro país. Y es que al ser el nombre de la advocación más querida e importante de la Virgen María en México, resulta imposible desligarse de su muy especial semántica. No obstante, no muchos conocen el origen árabe del nombre Guadalupe. Además, el apelativo nombra a un río y a otra Virgen en España. Como hidronimia o advocación, Guadalupe seguirá siendo un nombre de enorme fuerza en nuestra cultura.

La etimología árabe del nombre de Guadalupe

En la actualidad Guadalupe es un nombre propio ambiguo, es decir, puede ser tanto para mujer como para hombre. De acuerdo a una larga tradición de estudios filológicos y etimológicos, parece ser que proviene del árabe andalusí. Está conformado por las palabras وادي (Wadi), que quiere decir «río» o «valle», y اللُّبّ (Al-lubb) que se traduce como «interior» o «escondido». En conjunto, dichas palabras conforman el nombre وادي اللب (Wad-al-Lubb), que en español tiene el significado de «río oculto». Fue la hidronimia del río

Pedro de Alcalá, un monje jerónimo español, fue de los primeros en señalar la raíz árabe-andalusí del nombre en su libro Vocabulista arábigo en letra castellana (1505). En dicho texto, el religioso lo transcribe como Guîd al lubb. Por otra parte, también existe la propuesta del humanista español Antonio de Lebrija, quién en su Vocabulario español-latino (1495) indicó que este nombre proviene de la unión de la palabra árabe وَادِي ال (wādī l-), que siginifica “río del”, y la palabra latina lupum, es decir, «lobo», que en conjunto formaría el significado de «río de lobos». Más recientemente, diversos académicos como el doctor Mahmud Ali Makki, un hispanista y arabista egipcio, han propuesto que en realidad proviene del nombre del caudillo andalusí Alī ibn Lubb.

Patio de los Leones del Palacio de la Alhambra, Granada, España. © Fotografía: Tuxyso. Wikimedia Commons.

La civilización islámica en España y la hidronimia árabe de Guadalupe

Recordemos que la civilización islámica y el idioma árabe tuvieron una prolongada presencia en toda la Península Ibérica desde el siglo VIII d.C. Poderosos ejércitos musulmanes conquistaron aquella región de Europa y el Mediterráneo. Gracias a ello fundaron el famoso Califato de Córdoba en el siglo X d.C, el cual se fragmentaria posteriormente en varios reinos islámicos. Es así que Wad-al-Lubb fue originalmente la hidronimia de un afluente del río Guadania, en Extremadura, España. Este cuerpo fluvial tiene su punto de nacimiento en la Sierra de las Villuercas, ubicada también en aquella región. Cuando el nombre fue castellanizado, este pasó como Guadalupe. Los habitantes cristianos del reino de Castilla lo llamaban de esta forma al menos desde el siglo XIV en la Baja Edad Media, tal como constan varios documentos de la época.

Vista del río Guadalupe, cuyo nombre proviene del árabe andalusí Wad-al-Lubb, «río oculto». © Fotografía: manelzaera.

Un río que dio nombre a un monasterio y a una Virgen

Hacia el siglo XIV, se fundó el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, el cual adoptó la hidronimia del ya mencionado río. La construcción de aquél recinto religioso fue motivado por el descubrimiento de una estatuilla de la Virgen María, ocultada probablemente durante el dominio islámico de aquella zona. Desde aquél entonces, la efigie pasó a ser una nueva advocación mariana, la cual tomó el nombre del río y el monasterio. Por esta razón se le conoció como la Virgen de Santa María de Guadalupe. Durante la Edad Media hispánica, varios reyes castellanos invocaron su nombre cuando guerreaban contra los ejércitos musulmanes.

Ya hacia el siglo XV, en aquél monasterio los Reyes Católicos recibieron a Cristóbal Colón en tres ocasiones, en los años 1486, 1489 y 1493. De hecho, el marinero genovés fue a agradecer a Santa María de Guadalupe por haber regresado sano y salvo tras su primer viaje al continente americano. Posteriormente, el 29 de julio de 1496, allí fueron bautizaron varios indígenas originarios de las islas del mar Caribe. Con ello, esta Virgen de Guadalupe así como la región de Extremadura se asociaron con fuerza al Nuevo Mundo y su evangelización.

La Virgen de Guadalupe de Extremadura porta un nombre de origen árabe. © Archidiócesis de Toledo.

La llegada del nombre Guadalupe a México

Es así que, cuando finalmente la expedición de Hernán Cortés arribó a lo que actualmente es México en el año 1519, venía acompañado de tropas bastante variopintas. Además de varios castellanos, inclusive algunos pocos portugueses, italianos, griegos, flamencos y africanos, la mayoría de sus hombres eran andaluces y extremeños. El propio conquistador era originario de la ciudad de Medellín, en Extremadura.

Por ello no debe sorprendernos que durante los aterradores combates con los ejércitos mexicas, todos ellos rezaran y agradecieran seguir vivos a esa Virgen de Guadalupe. Además, invocar su protección seguía la tradición de la Reconquista, es decir, las guerras emprendidas por los reinos cristianos contras los reinos musulmanes de la península Ibérica. Con ello y tras la caída de la capital tenochca el 13 de agosto de 1521, formalmente aquella advocación llegó a territorio mexicano. Diez años después, en 1531, su nombre sería adoptado para nombrar a una nueva advocación: nuestra Virgen de Guadalupe.

El nombre Guadalupe es más conocido en la actualidad por la advocación mariana aparecida en el cerro del Tepeyac, en la Ciudad de México, en 1531. © Nueva Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe .

¿El nombre de la Virgen de Guadalupe fue tomado de su homónima española?

Indudablemente gracias a la evangelización, los mexicas y otros pueblos del Valle de México conocieron a la advocación extremeña de la Virgen María. No obstante, hay discusión alrededor de como fue su referencia para ser el nombre de nuestra querida Morenita del Tepeyac. Está muy extendida la idea de que los frailes franciscanos asociaron la Virgen española con la diosa Tonantzin Cihuacóatl y su adoratorio en el cerro del Tepeyac. Y es que la efigie de aquella Virgen pertenece a la tradición de las Vírgenes Negras. También se piensa que los propios indígenas, tal vez los alumnos del Colegio de Santa Cruz Tlatelolco, fueron los que decidieron usar el nombre de la advocación de Extremadura dada la semejanza con su aspecto físico.

A pesar de todo lo anterior, el doctor Miguel León Portilla aportó un dato muy interesante. De acuerdo a lo investigado por el famoso historiador mexicano, el nombre de la Virgen mexicana no fue tomado de su homónima extremeña, sino de la sierra donde está el Tepeyac. Los conquistadores llamaron «de Guadalupe» a la cadena montañosa a la que pertenece el famoso cerro bastante tiempo antes de las apariciones. Esto se debe a que la mayoría de ellos provenía de Extremadura. Por ello, para rememorar su lugar de origen, nombraron a la serranía mexicana en honor de su santa patrona. En la actualidad, aquellas elevaciones conforman al Parque Estatal Sierra de Guadalupe.

El topónimo «Sierra de Guadalupe» ya constaba en las primeras actas del cabildo de la Ciudad de México, antes del año de 1531. Con esta información se estaría hablando de que el nombre de la Santa Patrona de México, si bien es el de su homónima española, no fue tomado directamente de ella, sino de la cadena montañosa capitalina. Curioso el destino que tuvo un nombre de origen árabe que terminó echando raíces en una tierra tan distante.

La Sierra de Guadalupe se localiza en el norte de la Ciudad de México. © Simi Planeta.

La teoría del origen nahua del nombre Guadalupe

Por último, hay que comentar una curiosidad. En tiempos recientes se ha difundido una teoría bastante popular. Se trata del origen nahua del nombre Guadalupe. De acuerdo a esta idea, Guadalupe deriva de la palabra en náhuatl coatlaxopeuh, que quiere decir «la que aplasta la serpiente». Esto sería una suerte de alusión a un sobrenombre de la diosa mexica Coatlicue, «la de la falda de serpientes».

Como ha comentado la doctora Alicia Mayer, historiadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la asociación entre el nombre Guadalupe y posibles vocablos nahuas nació del fervor religioso del siglo XVII en la Nueva España. En aquél entonces, los fieles buscaron darle una raíz local a la devoción mariana. Sin embargo, dicha hipótesis carece de un sustento documental fuerte.

A parte del origen árabe del nombre Guadalupe, se ha propuesto que tal vez proviene de la palabra en náhuatl coatlaxopeuh, «la que aplasta la serpiente», aludiendo a la diosa Coatlicue. © Ilustración: @mossacanibalis. X.

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