ÚLTIMA HORA
Proyectan crear dos secciones en la Corte para acelerar trabajos Carlos Ulloa, director de Birmex, compró de contado dos departamentos por 22.4 mdp  ¿Cuáles son las fuerzas económicas a nivel global que marcan a dónde van las estrategias de negocios? Detienen a menor de edad por torturar más de 200 gatos en transmisiones de Discord en Brasil; es señalado de maltrato animal ¡Hasta en tu cambio! USA lanza moneda de $1 con el rostro de Donald Trump Despiden y exigen justicia para Jonathan Meléndez, integrante de Camilo Séptimo que fue asesinado junto a su familia Cabeza de Vaca y familiares tienen 28 propiedades en Estados Unidos, revela Proceso Bonos mexicanos, en top 3 de mayor rentabilidad entre mercados emergentes: Sura Investments Líderes tecnológicos presionan al G20 para crear centros de datos; discrepan sobre riesgo de la inteligencia artificial ¿Tienes hijos en una escuela en Nueva York? Esto debes saber sobre ICE
1 min de lectura

Cincuenta y cinco años después de “iniciada” la que dos mandatarios estadunidenses denominaron “guerra contra el narcotráfico”, por ser el “enemigo público número uno” de su país (Richard Nixon, 1971 –en 1973 creó la Administración para el Control de Drogas, mejor conocida como DEA–, y Ronald Reagan, 1980; “mano dura”, pregonaba, pero un bienio después, la esposa de este último, Nancy, se limitó a una campaña propagandística – Just say no–, igual de onerosa que ineficaz), el balance resulta social y políticamente desastroso, pues Estados Unidos ha mantenido intacto el liderazgo como importador de estupefacientes (toneladas y toneladas de todos colores y sabores) y el aumento en consumidores, muchos de ellos fallecidos por sobredosis año tras año.


Contenido sindicado vía RSS de La Jornada Opinión. Nota original: https://www.jornada.com.mx/2026/09/03/opinion/018o1eco?partner=rss

Publicidad
Nota sindicada de La Jornada Opinión · Leer la nota original ↗
Escrito por
La Jornada Opinión
Fuente externa · Sindicación RSS · Carta de México

Contenido sindicado vía RSS desde La Jornada Opinión. Los derechos pertenecen a su editor original.