Pemex está absorbiendo parte del aumento de los precios internacionales de los combustibles para contener el precio al consumidor, pero el mecanismo tiene un costo que va más allá de las pérdidas mensuales. La petrolera estatal está sacrificando ingresos en un momento en que enfrenta deudas financieras y adeudos con proveedores y contratistas, lo que reduce el margen que tiene para atender compromisos de mayor plazo. Entre abril y agosto, los descuentos que aplica Pemex en sus terminales para vender combustibles al mayoreo representaron una pérdida acumulada de 10,541 millones de pesos , de acuerdo con un análisis de PetroIntelligence publicado recientemente por Expansión.
El dato ya muestra el costo inmediato de la estrategia, pero la diferencia entre los precios a los que Pemex vende y los que enfrentan los importadores privados apunta a una presión adicional sobre las finanzas de la petrolera. La empresa está absorbiendo una parte del incremento internacional para que las estaciones puedan mantener los precios dentro del pacto voluntario establecido por el gobierno. “Claro que Pemex está ganando menos. Está sacrificando ese ingreso para poder contener la inflación. La estrategia del pacto voluntario y los efectos adversos que está teniendo ponen en la cuerda floja a un Pemex cada vez más debilitado financieramente. A esto se suma la afectación a la inversión en el sector gasolinero. Esos son los costos ocultos de combatir la inflación”, dijo Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence.
Una solución temporal con costo financiero El mecanismo permite contener el impacto inmediato de los precios internacionales, pero traslada parte del costo a Pemex. La petrolera vende los combustibles en sus terminales por debajo del precio al que los importadores pueden ofrecerlos a las estaciones de servicio. En la gasolina regular , Pemex vende a 21.68 pesos por litro , mientras que los importadores lo hacen en 25.60 pesos , una diferencia de 3.92 pesos . En el diésel , la brecha es todavía mayor, con un precio de Pemex de 25.24 pesos frente a 29.66 pesos de los importadores, una diferencia de 4.42 pesos por litro . La gasolina premium, también presenta una brecha, aunque menor. Pemex la vende en sus terminales a 25.90 pesos por litro , frente a 27.42 pesos de los importadores. Los precios corresponden al 10 de septiembre , según el análisis de PetroIntelligence. El problema para Pemex es que la reducción de ingresos ocurre mientras la empresa ya enfrenta obligaciones financieras y pagos pendientes con proveedores y contratistas. Así, una medida diseñada para atender una presión de precios de corto plazo implica utilizar recursos de una compañía que necesita capacidad financiera para atender compromisos que no desaparecen cuando termine la escalada de los combustibles. "Pemex es una herramienta de seguridad nacional y de seguridad energética en México, (pero con esta estrategia) la debilitas cada vez más", dijo La distorsión también alcanza a los participantes privados. Los importadores deben asumir los costos de logística y transporte después de comprar el combustible, por lo que no pueden replicar los precios de Pemex y, al mismo tiempo, cumplir con el precio máximo de 24 pesos por litro para la gasolina regular y de 27 pesos para el diésel establecido en el pacto voluntario.El margen de Pemex también se utiliza para contener la inflación El descuento de Pemex no es el único mecanismo que está utilizando el gobierno para evitar que el incremento internacional llegue completamente al consumidor. Para la semana del 12 al 18 de septiembre , la Secretaría de Hacienda aumentó los estímulos al IEPS de los combustibles. En el diésel, el estímulo llegó a 100% . El impuesto es de 7.36 pesos por litro , pero el gobierno subsidia la totalidad de ese monto. Sin ese apoyo, las estaciones tendrían que vender el combustible en más de 34 pesos por litro . En la gasolina regular, el estímulo es de 51.4% , equivalente a 3.44 pesos por litro , mientras que en la premium alcanza 45.6% , con un subsidio de 2.58 pesos por litro . La combinación de ambos mecanismos permite contener el precio final, pero también muestra que el costo de la política se distribuye entre los ingresos que deja de obtener Pemex y los recursos que el gobierno deja de recaudar por IEPS. ¿Hasta cuándo Pemex podrá absorber el sobrecosto? Montufar considera que la petrolera llegará a un punto en el que ya no podrá continuar absorbiendo el costo por sí misma. “La crisis de precios va a provocar que tengan que crearse mecanismos presupuestales de emergencia, porque Pemex ya no va a poder contenerla”, dijo Montufar. El riesgo que identifica el directivo no se limita al precio de las gasolinas. También está relacionado con la capacidad de Pemex para mantener su función dentro de la distribución y comercialización de combustibles mientras enfrenta sus propias restricciones financieras. “Van a tener que diseñarse mecanismos de corto plazo para aportarle dinero de emergencia a Pemex”, aseguró. La estrategia puede contener temporalmente el traslado de los precios internacionales al consumidor, pero conforme aumenta el tiempo durante el cual Pemex debe absorber la diferencia, también crece la necesidad de encontrar recursos adicionales para que la petrolera pueda seguir cumpliendo con esa función sin profundizar sus propias restricciones financieras. ]]>
Contenido sindicado vía RSS de Expansión. Nota original: https://expansion.mx/empresas/2026/09/17/gasolinas-baratas-costo-financiero-pemex-insostenible