Como en otros momentos cruciales de la historia mundial, frente al desafío democrático de la participación ciudadana para defender los derechos del pueblo, de nueva cuenta la juventud nos está dando una muestra de su capacidad de lucha, dignidad y creatividad. Tal
es el caso de los miles de jóvenes latinos de segunda y tercera generación, es decir, hijos o nietos de inmigrantes nacidos en los USA. Como suele pasar con la juventud, a estos miles de jóvenes se les agrupa con la imprecisa expresión de “no sabo kids” debido a su escaso o
nulo conocimiento del español, como si esto no fuera el resultado del racismo y discriminación predominante. Quizá no sepan todas las palabras del español, pero si saben que en estas elecciones intermedias el ejercicio del voto debe ser por la defensa de la comunidad migrante, para ponerle un alto a las persecuciones y demás medidas fascistas que tanto daño han hecho al pueblo norteamericano en estos 651 días de la administración Trump.
En los USA se han vivido 21 meses de terror, persecución, encarcelamiento, represión, censura, encarecimiento de los alimentos, injusticias, atropellos de la ley, incertidumbre, ataque a la división de poderes y las instituciones democráticas, circunstancias que en su conjunto ponen en serio peligro a la democracia imperfecta del país debido a las medidas fascistas adoptadas por la derecha conservadora militarista, que tiene como prioridad garantizar el aumento de ganancias para la oligarquía voraz. Días terribles para vivir en los USA. Pero también han sido meses de resistencia, protesta, solidaridad, organización, heroísmo, defensa de los derechos humanos y la dignidad del pueblo norteamericano por parte de millones de personas que han salido a las calles a protestas y también a darle forma y cuerpo a la solidaridad.
Días de esperanza de que el pueblo defiende al pueblo, y no olvidemos nunca que la comunidad migrante es una parte fundamental del pueblo norteamericano. Considerando datos de la ONU para 2020: “En Estados Unidos viven, según publica la ONU, 50.632.836 de inmigrantes, lo que supone un 15,28% de la población…” De los cuales: “Aproximadamente la mitad de todos los inmigrantes en Estados Unidos (52%, o 26,7 millones de personas) nacieron en América Latina.” La presencia latina no es en ningún sentido menor, porque (como explicaron los Tigres del Norte en su Tiny Desk), muchos latinos han habitado el territorio norteamericano mucho antes del nacimiento de los
USA. El voto latino desde luego puede marcar la diferencia en las elecciones intermedias, para un lado o para el otro. Esperemos que sea en favor de los derechos sociales de la gente que más lo necesita.
Millones de personas migrantes que han optado por no enseñar en sus casas su lengua de origen lo han hecho con la esperanza de sobreponerse a la discriminación y exclusión, para proporcionar mayores herramientas a sus hijos para que puedan defender sus derechos y
labrar un futuro con bienestar económico; en algunos casos dicha decisión implico un gran dolor, en otros casos, tuvo una convicción de que esa decisión era lo mejor y la más racional. Miles de jóvenes latinos de segunda y tercera generación que no tienen el español (u otro idioma del país de origen de sus padres), independientemente de la historia de cada familia y sus motivaciones, han sufrido por igual las injusticias de una administración de derecha que los ve con desprecio. Hay cientos de videos en las redes con migrantes detenidos violeta e ilegalmente por el ICE, con suma crueldad y alevosía.
Con toda esa indignación a cuestas esos miles de “no sabo kids” están convencidos de que su voto va más allá de una decisión personal, convirtiéndose en una acción y decisión de raíces comunitarias. La esperanza del cambio sigue estando en la juventud, que después
de este ejercicio cada vez adquirirá mayor conciencia de la importancia de exigir proyectos de gobierno que respeten y amplíen los derechos sociales: trabajo y salario digno, educación, vivienda, prestaciones que garanticen calidad de vida, pensiones, salud, seguridad, entre otros. La esperanza en los jóvenes no es una simple ilusión, los acontecimientos recientes en que miles de jóvenes encabezan las protestas en Francia, España, Bélgica, Serbia, Albania, Italia, Alemania, nos da cuenta de que es posible confiar en ellos, porque los jóvenes “sí saben”.
Contenido sindicado vía RSS de Conexión Migrante. Nota original: https://conexionmigrante.com/2026-/11-/02/los-no-sabo-kids-frente-al-desafio-democratico/