ÚLTIMA HORA
4 min de lectura

Durante décadas, las familias Achar , Arango y Aramburuzabala construyeron empresas como Comex, Grupo Modelo y Aurrera. Pero una parte importante de sus fortunas no se explica únicamente por haber creado grandes empresas, sino por haber sabido cuándo venderlas, asociarse con jugadores globales y, después, qué hacer con el capital obtenido. Comex, Grupo Cifra y Grupo Modelo son tres ejemplos de empresas mexicanas que cambiaron de manos, en los tres casos, las familias fundadoras dejaron de tener el control operativo de sus negocios insignia, pero no abandonaron los negocios, ya que el capital de las transacciones se convirtieron en nuevas inversiones y vehículos patrimoniales.

De vender una empresa a administrar un patrimonio Comex y la familia Achar La venta de Aurrera a Walmart

La historia de estas familias refleja una transformación en la manera en que las grandes fortunas son administradas. El modelo dejó de depender exclusivamente de mantener fábricas, tiendas o compañías bajo control directo y pasó hacia portafolios diversificados, inversiones financieras y estructuras corporativas más sofisticadas. Durante décadas, Comex se consolidó como uno de los referentes de la industria de pinturas en México, hasta que en 2014 fue adquirida por PPG Industries. La operación permitió a la familia capitalizar el valor construido durante años de liderazgo en el mercado. Después de Comex, los Achar mantuvieron un perfil más discreto y diversificaron sus actividades. Entre ellas está su participación, a través de Desarrolladora de Fútbol México ALC, en el Club Celaya. Su apuesta por el futbol profesional, sin embargo, se desarrolla en un entorno distinto al que existía cuando adquirieron la franquicia. La eliminación del sistema de ascenso y descenso de la Liga MX limita las posibilidades de retorno de inversión y también la visibilidad de este activo. La historia de Jerónimo Arango tiene otro desenlace, su apellido está ligado a Grupo Cifra, detrás de Aurrera, el grupo empresarial que ayudó a introducir y desarrollar en México un modelo de comercio de gran escala. En 1991 llegó la alianza con Walmart y, en 2000, la fusión que dio paso a Walmart de México. Arango dejó así de controlar directamente el negocio que había construido, pero su legado permanece en una de las compañías más grandes del país. Hoy Walmart de México y Centroamérica es la segunda empresa más importante de México, únicamente detrás de Pemex . Al cierre de 2025 reportó ingresos netos por 1,011,597.9 millones de pesos y tiene a más de 240,000 empleados, de acuerdo a Las 500 empresas más importantes de México realizado por Expansión .

Del imperio cervecero a un portafolio global

Uno de los mayores rastros del proyecto de Arango está en Bodega Aurrerá, creado en 1970, se mantiene como el de mayor presencia nacional, con más de 2,500 tiendas, y como una de las principales puertas de entrada del comercio de gran escala para los consumidores mexicanos. La salida de Arango del negocio no significó que su legado desapareciera, ya que el empresario falleció en abril de 2020, a los 94 años, en Los Ángeles, pero el esquema de distribución masiva que ayudó a construir continúa presente en la vida cotidiana de millones de consumidores. La transformación también implicó desprenderse de otros negocios como Vips y El Portón que fueron adquiridos por Alsea , mientras que Suburbia pasó a Liverpool . Superama , por su parte, fue transformado estratégicamente en Walmart Express. María Asunción Aramburuzabala forma parte de la familia vinculada con Grupo Modelo, uno de los grandes nombres de la industria cervecera mexicana. En 2013, la compañía fue vendida a AB-InBev en una transacción de alcance global. A diferencia de una salida definitiva del mundo empresarial, Aramburuzabala utilizó el capital y el patrimonio acumulado para construir una plataforma de inversiones mucho más amplia. A través de Tresalia Capital, su estrategia abarca sectores que van desde tecnología y startups hasta transporte, medios y marcas de lujo. Entre sus inversiones aparecen KIO Networks y Kavak, además de participaciones en Aeroméxico y Televisa. También destaca Tory Burch, una apuesta por el llamado lujo accesible que contrasta con el mercado masivo al que estuvo vinculada originalmente su fortuna. Otra parte del patrimonio de Aramburuzabala se encuentra en el sector inmobiliario, a través de Abilia, la empresaria ha participado en proyectos que han transformado zonas de alta plusvalía. La desarrolladora suma más de 3 millones de metros cuadrados construidos, entre sus proyectos están Terret Polanco, Parques Polanco y Rubén Darío 225.

Actualmente, su patrimonio se estima en 9,330 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 163.9 mil millones de pesos, de acuerdo con la estimación de Bloomberg para 2026 . Es la cuarta fortuna de México y la mujer más rica del país. Aunque las historias son distintas, las tres familias muestran una transformación que implica vender una empresa, pero no necesariamente significa abandonar los negocios.

]]>

Contenido sindicado vía RSS de Expansión. Nota original: https://expansion.mx/empresas/2026/08/13/empresarios-mexicanos-hicieron-millones-vender-sus-empresas

Publicidad
Nota sindicada de Expansión · Leer la nota original ↗
Escrito por
Expansión
Fuente externa · Sindicación RSS · Carta de México

Contenido sindicado vía RSS desde Expansión. Los derechos pertenecen a su editor original.