Doce años y tres gobiernos al hilo después y no pasa absolutamente nada, ni la acción trasciende el discurso: Grupo México y el tóxico Germán Larrea se mantienen tan campantes, no obstante ser responsables del “mayor desastre ambiental en la historia de la minería en México” –que no el último, dada la permanente condescendencia de la autoridad–, es decir, el derrame de la minera Buenavista del Cobre (6 de agosto de 2014) de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico en los ríos Sonora y Bacanuchi, que contaminaron 270 kilómetros cuadrados de territorio y afectaron –afectan– ocho municipios sonorenses con alrededor de 25 mil pobladores.
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