Apenas la semana pasada la columna de este servidor se titulaba “Ferrari promete pintar de rojo el Gran Premio de México”, luego de que los de Maranello lograran la pole position con Hamilton (la primera para el británico con el equipo), así como el tercer lugar en la parrilla de salida de Leclerc. Pero lo que pudo ser un podio memorable con ambos pilotos terminó en unos insípidos segundo y cuarto sitios, y en mucho gracias al egoísmo del piloto de Mónaco.
Apenas en la primera vuelta del Hermanos Rodríguez, a la salida de la curva 3, Charles Leclerc atacó a su coequipero Lewis Hamilton y, para evitar el contacto, cortó por dentro y salió por delante, lo que le ganó una penalización de 5 segundos. Esto le abrió las puertas a Max Verstappen, quien, luego de manejar prodigiosamente su segundo juego de llantas, alzó su sexta victoria en México.
Entonces, lo que pudo ser un 1-2 ferrarista se tornó en las amargas quejas, ya no sólo de Hamilton, sino también de Fred Vasseur, jefe de equipo, quien acusó: “Es mucha frustración para mí, pero yo no soy lo más importante. Creo que es mucha frustración para las 2 mil personas que trabajan en el proyecto, ¡y esto necesitaré tiempo para digerirlo!”. Para colmo, Leclerc hasta le echó la culpa a la pista.
Y es que no es la primera vez que el de Mónaco parece anteponer sus intereses a los del equipo. En Monza, por ejemplo, se lanzó agresivo al interior de la primera curva, sacando a Hamilton de la pista y obligándolo a irse a la grava, un movimiento por el que el propio Charles admitió posteriormente que se había “pasado de la raya”.
Pero entonces, ¿quién pone orden en Ferrari? Vasseur nunca había tenido dos pilotos “alfa” en un equipo. Con Carlos Sainz y Leclerc (dupla de 2021 a 2024), el equipo apostó por primera vez en mucho tiempo a no tener a ningún campeón del mundo entre sus filas, pero la llegada de Lewis con sus siete títulos cambió el statu quo, aunque esto no fue inmediato, ya que la temporada pasada vaya que el británico la pasó mal. Pero para 2026, ya con un coche en el que pudo participar en el desarrollo, Hamilton ha emparejado a Leclerc, ambos con una victoria en el año, y sigue peleado el subcampeonato a dos puntos de Verstappen. A Vasseur parece por momentos que le queda grande la casaca roja, y no pocos rumores lo ponen fuera de Ferrari para traer a un hipotético Christian Horner, el ganador, exdirector de Red Bull.
Cierto, Hamilton sabe jugar mejor que nadie la guerra mental con un coequipero, pero tampoco había tenido a otro alfa junto a él desde Nico Rosberg (dupla en Mercedes de 2013 a 2016). Pero en un equipo tan falto de títulos como Ferrari, que ya el próximo 2027 cumple una sequía de 20 años, no debería haber espacio para envidias. Después del incidente en México, el equipo reporta que hubo una “cumbre” entre Hamilton y Leclerc para limar (nuevamente) asperezas y priorizar a la marca Ferrari y respetarse mutuamente. Con Leclerc renovado hasta 2029 (ya con 8 años en el equipo) y Lewis hasta 2027, veremos si la próxima temporada será el regreso de la escudería al título o un año de guerra civil y manos vacías.
Parada en pits: El pasado fin de semana, el Gran Premio de México rompió su propio récord de asistencia, con 405 mil 363 espectadores, dejando atrás la cifra del año pasado de 404 mil 958.
@jorgedialogante
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