El último glaciar de México se encuentra en el Pico de Orizaba, la montaña más alta del país, pero su permanencia está seriamente amenazada, de acuerdo con la Universidad Veracruzana (UV). Investigadores de la institución documentaron que este cuerpo de hielo, conocido como glaciar Jamapa, perdió hasta más de siete metros de espesor en algunas zonas durante la última década y atraviesa lo que los especialistas describen como una fase terminal.
Los resultados revelan que el deterioro ocurre tanto en la superficie como en el espesor del hielo. Donde antes existía una cubierta glaciar, actualmente comienzan a quedar expuestas extensiones de roca, mientras que las condiciones climáticas dificultan la formación del hielo necesario para compensar las pérdidas.
Glaciar Jamapa, el último que sobrevive en México
El glaciar Jamapa, también conocido como Glaciar Norte, se localiza en la vertiente septentrional del Pico de Orizaba o Citlaltépetl, un volcán que se eleva a más de 5,600 metros sobre el nivel del mar, entre Puebla y Veracruz.
Aunque México es conocido principalmente por sus climas cálidos y templados, sus montañas más altas albergaron durante mucho tiempo glaciares. Estos cuerpos se forman cuando la nieve se acumula durante años, se compacta y termina convirtiéndose en hielo que puede desplazarse lentamente por efecto de su propio peso.
El Jamapa se convirtió en el último glaciar reconocido de México. Universidad Veracruzana.En el pasado también existieron glaciares en el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Sin embargo, el aumento de las temperaturas, las condiciones de acumulación de nieve y, en el caso del Popocatépetl, la actividad volcánica, contribuyeron a su desaparición o reducción hasta dejar de ser considerados glaciares activos.
De esta manera, el Jamapa se convirtió en el último glaciar reconocido del país. Su situación es especialmente delicada porque ya no logra recuperar durante los periodos fríos todo el hielo que pierde cuando aumentan las temperaturas.
El Pico de Orizaba ha perdido hasta siete metros de hielo en una década
En agosto de 2026, investigadores del Centro de Ciencias de la Tierra de la Universidad Veracruzana dieron a conocer nuevos resultados sobre el deterioro del glaciar. Por primera vez, el equipo consiguió cuantificar la pérdida de espesor en el conjunto del cuerpo glaciar, en lugar de limitarse a mediciones realizadas en puntos específicos.
Los datos muestran que, entre 2015 y 2025, el hielo perdió de uno a más de siete metros de espesor, dependiendo de la zona estudiada. La disminución promedio fue de aproximadamente tres metros, una cifra que permite dimensionar la magnitud del adelgazamiento.
El investigador Víctor Hugo Soto Molina explicó que esta reducción representa la pérdida estimada de 1.4 millones de metros cúbicos de hielo, equivalentes a más de 1.3 millones de metros cúbicos de agua. Como referencia, esa cantidad sería comparable al consumo anual de una ciudad de entre 30 mil y 40 mil habitantes, dependiendo de sus necesidades de abastecimiento.
El retroceso también puede observarse en la extensión del glaciar. Entre 2019 y 2024, su superficie pasó de aproximadamente 0.46 a 0.37 kilómetros cuadrados, mientras que el frente glaciar retrocedió alrededor de 200 metros entre 2019 y 2026.
Entre 2019 y 2024, su superficie pasó de aproximadamente 0.46 a 0.37 kilómetros cuadrados, mientras que el frente glaciar retrocedió alrededor de 200 metros entre 2019 y 2026. Universidad Veracruzana.Estas mediciones forman parte de una investigación sustentada en más de tres décadas de observaciones, lo que permite distinguir las variaciones temporales de una tendencia prolongada de pérdida de hielo.
¿Por qué está desapareciendo el último glaciar de México?
La desaparición progresiva del Jamapa responde a varios factores relacionados con las condiciones climáticas de la alta montaña. De acuerdo con los investigadores de la Universidad Veracruzana, destacan el aumento de la temperatura, la disminución de las precipitaciones y una mayor disponibilidad de energía que favorece el derretimiento.
Los registros analizados entre 1990 y 2025 muestran un incremento aproximado de un grado Celsius en la zona central del glaciar, acompañado de una reducción cercana a 200 milímetros anuales de precipitación.
Universidad Veracruzana.El problema no consiste solamente en que el hielo se derrita. Para mantenerse, un glaciar necesita recibir suficiente nieve durante los periodos fríos, de manera que ésta pueda acumularse, compactarse y transformarse gradualmente en hielo.
Cuando las temperaturas son demasiado elevadas, la nieve que cae puede derretirse antes de completar ese proceso. Así se rompe el equilibrio entre la cantidad de hielo que se incorpora y la que desaparece cada año.
A ello se suma otro fenómeno: conforme retrocede el glaciar, quedan expuestas superficies rocosas que absorben más energía solar que la nieve. Este calentamiento favorece la pérdida de hielo en las zonas cercanas y contribuye a acelerar su deterioro.
La desaparición del glaciar también podría afectar el agua de la región
La pérdida del Jamapa no representa únicamente una transformación del paisaje. Los glaciares almacenan agua en forma de hielo y participan en los procesos hidrológicos de las montañas, por lo que su reducción puede modificar los aportes de agua asociados con el deshielo.
En las inmediaciones del Pico de Orizaba existen comunidades que utilizan manantiales y otras fuentes de agua relacionadas con los procesos de infiltración y circulación subterránea. Los investigadores advierten que la desaparición del hielo permanente podría modificar estos sistemas y aumentar la vulnerabilidad de algunas poblaciones.
Sin embargo, es importante distinguir entre el volumen de hielo perdido y la disponibilidad real de agua para consumo humano. El abastecimiento regional también depende de las lluvias, los acuíferos y otros procesos naturales, por lo que no puede afirmarse que cada metro cúbico de hielo desaparecido equivalga directamente a un metro cúbico menos de agua para las comunidades.
La transformación del glaciar también modifica las condiciones físicas de la montaña. Al quedar descubiertas superficies que permanecieron bajo el hielo, pueden producirse cambios en la estabilidad de algunas laderas y en la dinámica de los materiales rocosos.
El futuro del último glaciar de México todavía no puede reducirse a una fecha en el calendario. Facebook Alfredo Moran Photographic Life.¿Cuándo desaparecerá el glaciar Jamapa?
Aunque los investigadores consideran que el último glaciar de México atraviesa una fase terminal, todavía no existe una fecha científicamente establecida para su desaparición. Víctor Hugo Soto Molina ha señalado que el objetivo del monitoreo es documentar el proceso mediante mediciones y evitar pronósticos que no puedan sostenerse con evidencia.
La Universidad Veracruzana continuará observando los cambios en la superficie, el espesor y las condiciones ambientales del Jamapa. Estos registros permitirán comprender mejor la velocidad de su deterioro y las posibles consecuencias para los ecosistemas y las poblaciones cercanas.
La pérdida del glaciar representa, además, un cambio histórico para la geografía mexicana. Durante siglos, las cumbres más elevadas del país conservaron cuerpos de hielo permanente; hoy solamente queda uno reconocido como glaciar, y sus dimensiones continúan disminuyendo.
El futuro del último glaciar de México todavía no puede reducirse a una fecha en el calendario. Lo que sí muestran las investigaciones es que el Pico de Orizaba está perdiendo una de sus características naturales más extraordinarias, un proceso que permite observar directamente las transformaciones ambientales que ocurren incluso en las montañas más altas del país.
¿Quieres saber más acerca del Pico de Orizaba? Aquí te lo contamos
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