El calabozo de Hidalgo ocupa el sótano de Casa Chihuahua, en el centro histórico de la capital del estado. En ese cuarto pasó Miguel Hidalgo y Costilla los últimos meses de su vida, entre abril y julio de 1811. El sitio donde lo fusilaron queda cruzando la calle.
Te vamos a contar un poco más acerca de lo que ocurrió entre esas paredes y cómo puedes organizar tu visita y aprovecharla al máximo.
Qué es el calabozo de Hidalgo
Antes de servir de prisión, el espacio fue la base de una torre que nunca se terminó. Pertenecía al templo de Nuestra Señora de Loreto, la iglesia del colegio jesuita cuya primera piedra se colocó el 2 de febrero de 1718. El conjunto ocupaba los terrenos donde hoy están el Palacio de Gobierno y parte de Casa Chihuahua, además de la calle Libertad que los separa.
En 1767, Carlos III ordenó la expulsión de los jesuitas de todos los dominios de España y el colegio cerró sus puertas. El inmueble pasó por varios usos hasta que, en 1786, se acondicionó como Hospital Real Militar. Esa era su función cuando llegó ahí Miguel Hidalgo.
Los documentos de la época ubican al cura en el cuarto número 1 del hospital, formado por la torre inconclusa de la capilla. Permaneció ahí incomunicado y bajo vigilancia permanente durante poco más de tres meses.
Casa ChihuahuaEn 1811, el cuarto estaba a nivel de calle. Las construcciones posteriores se edificaron encima y terminaron por dejarlo enterrado. Esa es la razón por la que hoy tienes que descender para visitarlo.
Cómo llegó Miguel Hidalgo hasta Chihuahua
El 21 de marzo de 1811, los caudillos insurgentes cayeron en una emboscada en Acatita de Baján, Coahuila. De ahí los trasladaron a la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua, sede de la Comandancia General de las Provincias Internas.
Más de 22 prisioneros entraron a pie el 23 de abril, encadenados en collera, por el antiguo camino del rancho de Ávalos. Días antes, el brigadier Nemesio Salcedo había publicado un bando que prohibía a los habitantes formar grupos o mostrar compasión por los reos, bajo pena de multas y castigos corporales. La gente los vio pasar en silencio.
A los cabecillas los encerraron en el Hospital Real Militar y al resto en el convento de San Francisco. Contra Hidalgo se abrieron dos procesos, uno eclesiástico y otro militar. El 29 de julio, el tribunal eclesiástico lo degradó y lo despojó de su investidura sacerdotal. Ese mismo día, las autoridades militares le notificaron la sentencia de muerte, con ejecución fijada para el 30 de julio a las 7:00 horas.
Las décimas escritas con carbón
Lo más humano de esta historia sucedió dentro del calabozo. Los carceleros de Hidalgo fueron el alcaide Melchor Guaspe y el cabo de las milicias urbanas Miguel Ortega, quienes lo trataron con respeto y amabilidad. Guaspe llegó a compartirle comida de su propia casa.
La víspera del fusilamiento, el 29 de julio de 1811, el cura escribió en la pared unas décimas de agradecimiento con un pedazo de carbón. A Ortega le dedicó estos versos: «tiene protección divina / la piedad que has ejercido / con un pobre desvalido / que mañana va a morir». A Guaspe le escribió otra décima, donde reconoce que el oficial partía el postre con él. En el mismo muro dejó la frase «La lengua guarda al pescuezo».
Las décimas se borraron de la pared con el tiempo, pero quedaron transcritas en dos placas de bronce que han sido colocadas sobre el muro.
Qué vas a ver en el calabozo de Hidalgo
Después de una remodelación de Casa Chihuahua, se instaló un elevador al sótano, facilitando el acceso a personas con movilidad limitada.
Los aposentos de Hidalgo conservan el catre, la mesa, el candelabro y el crucifijo que usó el cura, junto con algunas pertenencias y documentos suyos. Una proyección audiovisual en español reconstruye sus últimos meses de encierro.
Toño ViteEl calabozo forma parte del Museo de Sitio de Casa Chihuahua, abierto al público el 12 de octubre de 1972. Sus tres salas narran la historia del inmueble y el proceso que llevó a Hidalgo al banquillo. La entrada general también te da acceso a las salas del patrimonio arqueológico, histórico, etnográfico y natural del estado, además de las exposiciones temporales.
Qué más ver cerca del calabozo de Hidalgo
- Palacio de Gobierno. Cruzando la calle Libertad. En su patio central está el Altar a la Patria, que marca el punto exacto donde fusilaron a Hidalgo el 30 de julio de 1811. El recinto alberga el Museo de la Independencia y una galería de armas de la época. En sus muros están los murales de Aarón Piña Mora sobre la historia del estado.
- Templo de San Francisco de Asís. A dos cuadras, sobre la calle 15. Los frailes franciscanos recogieron el cuerpo de Hidalgo y lo sepultaron en la capilla de San Antonio, anexa a este templo.
- Plaza de Armas y la Catedral. A unos 450 metros de la puerta de Casa Chihuahua, cinco o seis minutos caminando.
Horarios y costos del calabozo de Hidalgo
El calabozo se visita dentro de Casa Chihuahua Centro de Patrimonio Cultural, en Libertad 901, esquina con avenida Venustiano Carranza, Zona Centro.
- Horario: de miércoles a lunes, de 9:00 a 17:00 horas. Cierra los martes. La taquilla cierra a las 16:30 horas.
- Costos: entrada general, $50 MXN. Paquete familiar de cinco entradas, $125 MXN. Descuento de 50% a estudiantes, maestros, personas con discapacidad y adultos mayores con credencial. Los domingos la entrada es libre.
Cómo llegar al calabozo de Hidalgo
- Desde la Plaza de Armas. El trayecto a pie es de unos 450 metros rumbo al noreste y toma cinco o seis minutos.
- En auto. Hay estacionamientos públicos en las calles aledañas a la Catedral. El centro histórico se mueve con calles de un solo sentido, así que conviene dejar el coche y recorrer la zona caminando.
Recomendaciones para visitar el calabozo de Hidalgo
- Ve en domingo si buscas ahorrar. Ese día la entrada es libre para todo el público.
- Llega antes de las 16:30 horas. La taquilla cierra media hora antes que el museo.
- Deja la mochila en paquetería. No permiten entrar con bultos voluminosos ni con alimentos, y el recinto ofrece servicio de casilleros.
- Apaga el flash. Las fotografías y los videos están permitidos, pero no se permite el flash, los tripiés, los bastones para autorretratos ni las sesiones de fotografía profesional.
- Combina la visita con el Palacio de Gobierno. Están frente a frente y juntos completan la historia de los últimos días del Padre de la Patria.
- Aparta al menos una hora. Entre el museo de sitio y las salas permanentes se te va ese tiempo con facilidad.
The post El calabozo de Hidalgo, un lugar que puedes visitar en Chihuahua appeared first on México Desconocido.
Contenido sindicado vía RSS de México Desconocido. Nota original: https://www.mexicodesconocido.com.mx/el-calabozo-de-hidalgo-chihuahua.html