Tanta fue su histeria, tanto pagaron para que su versión se difundiera urbi et orbe, que ahora sí los países de América del Sur y algunos centroamericanos “gobernados” por la ultraderecha se han convertido en Venezuela, pero en la Venezuela de la “presidenta encargada” Delsy Rodríguez, al entregar en bandeja de plata y a granel las reservas petroleras, los minerales estratégicos, el agua, las nucleoeléctricas, los puertos estratégicos, grandes extensiones de territorio y muchos más bienes propiedad de sus respectivas naciones, como parte del saqueo que en ellos lleva a cabo Donald Trump, de la mano de sus “socios” sionistas.
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