Detrás del cristal donde millones de peregrinos observan cada año la imagen de la ‘Morenita del Tepeyac’ existe un espacio que está prácticamente oculto para los visitantes. No es un altar ni una capilla: es el Camarín de la Virgen de Guadalupe, una de las bóvedas sagradas más protegidas de México.
Ubicado a espaldas de la venerada imagen de la Virgen en la Basílica de Guadalupe, dicha bóveda es una de las zonas más restringidas del santuario mariano, el más visitado del país, y al que solo unas cuantas personas han tenido acceso.
Aunque su existencia es conocida por los fieles, su interior queda fuera del recorrido habitual de los millones de peregrinos que visitan la Basílica de Guadalipe cada año y únicamente se permite la entrada a las autoridades religiosas, especialistas y algunos invitados especiales.
El sacerdote José de Jesús Aguilar mostró en uno de sus recorridos por la Basílica de Guadalupe parte del acceso hacia este espacio y explicó que detrás de la imagen expuesta al público existe una estructura que funciona como una bóveda de seguridad.
Pero, ¿qué resguarda esta cámara acorazada y por qué solo unos pocos pueden ver su interior?
¿Qué es el Camarín de la Virgen de Guadalupe y qué resguarda?
El Camarín es una pequeña habitación construida detrás del muro donde se encuentra colocada la imagen de la Virgen de Guadalupe. Su función principal es resguardar la tilma de San Juan Diego, la prenda o capa en la que, según la tradición católica, quedó inmortalizada la aparición de la Virgen del Tepeyac en 1531.
Para llegar a este lugar es necesario ingresar por áreas destinadas al personal religioso. De acuerdo con la explicación del padre Aguilar, después de pasar por el acceso a la sacristía, se encuentra una escalinata que conduce hacia el primer nivel, donde se localiza la bóveda que conecta con el Camarín.
“El marco de la imagen tiene un mecanismo semejante a una puerta que abre hacia adentro, dejando el espacio donde normalmente se exhibe como una ventana con cristal hacia el interior de la Basílica”, explicó el sacerdote en un video publicado en su cuenta de YouTube.
De acuerdo con el semanario Desde la Fe, la bóveda de seguridad es similar a la caja fuerte de un banco, mide aproximadamente 2.55 metros de ancho por 4.15 metros de largo y 5 metros de alto, y está diseñada específicamente para la protección y preservación de la imagen venerada por miles de fieles católicos.
Así es por dentro el Camarín de la Virgen de Guadalupe
El sacerdote Aguilar relató que tuvo oportunidad de ingresar a este espacio en 1998 y pudo observar que este era pequeño, con paredes cubiertas de mármol blanco y un fondo de color amarillo.
“Así lo pude ver yo, cuando en 1998 me tocó hacer para el Archivo del Arquidiócesis de México, la primera imagen digital de la tilma de San Juan Diego, la Virgen de Guadalupe”, recordó.
Visita al Camarín de la Virgen de Guadalupe, en su Basílica mexicana, y rezar por tantas intenciones delante de la Santa Tilma. Ha sido una gran experiencia espiritual. @ArquidiocesisMx pic.twitter.com/ffm94KyQ8j
— ✙ Francisco Cerro Chaves (@Obispofcerro) August 30, 2023
De acuerdo con el semanario Desde la Fe, el mecanismo de retracción y el diseño del Camarín fueron obra del arquitecto Óscar Jiménez Gerard. Su propósito fue garantizar la conservación de la tilma de casi cinco siglos de antigüedad, que ya presentaba signos de deterioro provocados por el paso del tiempo y la exposición constante al humo de las veladoras.
Gracias a este sistema, el lienzo no tiene que manipularse de forma directa. Cuando se abre la estructura que lo protege, la imagen deja la posición inclinada en la que permanece expuesta al público, se coloca verticalmente y gira hacia el interior del Camarín, donde puede ser observada en un entorno seguro y controlado.
Además, este espacio no necesita aire acondicionado ni sistemas artificiales para controlar la temperatura. Durante su diseño y construcción se realizaron estudios sobre las condiciones ambientales del recinto y se comprobó que la bóveda mantiene un clima naturalmente estable: en invierno la temperatura ronda los 19 grados centígrados y, en los meses más calurosos, difícilmente supera los 22 grados.
La ventilación también fue resuelta mediante el propio diseño arquitectónico del lugar. Resguardado por una puerta de seguridad de doble combinación y una reja de protección, el recinto aprovecha el movimiento del elevador sur, que funciona como un fuelle e introduce aire al Camarín de la Virgen de Guadalupe a través de una ventila.
¿Por qué el acceso a la bóveda de la Basílica está controlado?
El acceso a la bóveda que resguarda la tilma original de Juan Diego está estrictamente controlado y solo se permite el acceso para labores de conservación, mantenimiento o actos litúrgicos específicos, previa autorización del arzobispo primado de México o del rector en turno de la Basílica de Guadalupe.
De acuerdo con el blog especializado Infovaticana, el protocolo de acceso establece que cada ingreso debe ser previamente autorizado, con un registro de las personas que entrarán al recinto. Además, el Camarín solo puede abrirse un máximo de dos veces al mes y las visitas se limitan a grupos de hasta ocho personas, con una permanencia aproximada de tres minutos.
Entre las pocas personas que han podido ingresar a este recinto se encuentran dos pontífices: el Papa Juan Pablo II durante su visita a México en 2002, y el Papa Francisco, en 2016. Ambos accedieron al Camarín durante sus recorridos a la Basílica de Guadalupe para realizar un momento de oración frente a la imagen venerada.
La sacristía y otras curiosidades al interior de la Basílica
El recorrido del padre José de Jesús Aguilar no termina en el Camarín. Tras atravesar la bóveda, el sacerdote muestra parte de las áreas internas de la Basílica de Guadalupe, espacios que permanecen fuera de la vista de los millones de peregrinos que visitan el santuario.
Uno de ellos es la sacristía, el lugar donde los sacerdotes se revisten antes de celebrar la Santa Misa. Ahí se encuentra un mosaico de la Virgen de Guadalupe, una bendición del Papa Pablo VI con motivo de la dedicación de la Nueva Basílica, una escultura de San Juan Diego y los libros litúrgicos utilizados durante las celebraciones.
Durante el recorrido también exhibe la enorme custodia empleada en las ceremonias solemnes del recinto y explica que sus dimensiones responden a la magnitud del templo y de las peregrinaciones que recibe a lo largo del año.
Desde la sacristía parte una escalera que conduce a las capillas superiores de la Basílica. Desde ese punto privilegiado es posible contemplar el altar principal, el bautisterio y una vista panorámica del recinto, una perspectiva que muy pocos visitantes tienen la oportunidad de conocer.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2026/08/16/asi-es-el-camarin-de-la-virgen-de-guadalupe-la-boveda-sagrada-que-esta-en-la-basilica-que-hay-dentro/