“No existe una mesa mexicana donde no encuentres un elote o un derivado, no existe, es imposible”, comentó Usai López, vendedor de mazorcas de maíz en la Central de Abasto de la Ciudad de México y cuarta generación de su familia dedicada a este oficio.
Usai relató que sus bisabuelos comenzaron a vender maíz en el mercado de Jamaica hace más de 60 años, luego de haber vivido durante varios años en Xochimilco.
Explicó que sus padres le enseñaron el oficio y que desde hace 12 años se incorporó al negocio familiar y detalló que, a lo largo de este tiempo ha observado cómo cambian las ventas y la forma en que las personas consumen este alimento.
“Fue algo que desde niño nos enseñaron a todos en casa; el elote, en lo personal, yo creo que terminó siendo como un hermano o no lo sé, algo más, porque de eso vivimos”, expresó.
Relató que, cuando sus bisabuelos comenzaron en el negocio, únicamente vendían en el mercado de Jamaica locales y clientes nacionales; con el paso del tiempo, el negocio creció y sus padres llegaron a vender elotes que eran enviados a Estados Unidos.
"Cuando vendimos a Estados Unidos yo creo que era lo más alto a lo que podíamos aspirar, hace dos semanas se llevaron mis elotes a Suiza", mencionó sonriendo.
La jornada para Usai y sus trabajadores comienza desde las 4:00 de la mañana, cuando empiezan a ordenar el negocio, y media hora después ya se encuentran ofreciendo sus mazorcas.
Indicó que, a las 10:00 de la noche reciben los camiones con el producto del día siguiente para comenzar nuevamente la jornada.
“Somos chambeadores, es lo necesario para salir adelante”, comentó.
Actualmente, el negocio cuenta con 17 empleados, entre agrónomos, contadores, abogados y otros trabajadores, algo que, reconoció, sus antepasados difícilmente hubieran imaginado.
"Es algo que mis bisabuelas jamás lo hubieran imaginado, era impensable", expresó.
Recordó que su familia comenzó a vender en la Central de Abasto después del sismo de 1985, una decisión que inicialmente generó temor entre sus familiares debido a que representaba un cambio importante para el negocio.
“Hemos hablado con la familia, creo que al principio sintieron mucho miedo porque era, de verdad, algo nuevo, pero yo lo veo como una bendición porque solo hemos ido creciendo”, dijo.
Consideró que la temporada era buena por las intensas lluvias y explicó que las mazorcas pueden encontrarse desde los cinco pesos y provienen de distintas zonas productoras, entre ellas Guanajuato, Sinaloa y Toluca.
Usai explicó que la producción de los elotes requiere entre tres y cuatro meses de planeación; además, señaló que el maíz debe plantarse junto con otras verduras para conservar los nutrientes de la tierra.
“Y gracias a Dios tenemos una gran variedad; tenemos maíz azul, tenemos amarillo, blanco, el rojo”, dijo
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