ÚLTIMA HORA
México todavía guarda municiones para elevar aranceles a importaciones asiáticas New York Times mantiene veto a fotos de la Casa Blanca; apoya a CNN, MS NOW y Politico ¿La IA puede organizar tu viaje? La pusimos a prueba Rechazan 3 nuevos intentos de Corina Machado de volver a Venezuela; permanece en Panamá, dice su equipo PRI va contra resolución del INE que le ordenó bajar publicaciones contra Morena; “ya no hay libertad de expresión” Walmart y Disney+ desafían a Amazon: el ticket físico entra a la batalla por la publicidad digital Trump ofrece apoyo militar contra cárteles a aliados del Escudo de las Américas; "si no pueden, lo haremos nosotros" Burnham advierte ante la ONU sobre la desinformación extranjera; señala a Rusia por campañas contra su democracia Rechazan 3 nuevos intentos de Corina Machado de volver a Venezuela; permanece en Panamá, dice su equipo Volverse viral en TikTok se ha convertido en un peligro para tiendas y negocios: vender productos que ya no tienen
1 min de lectura

A pesar de la evolución tecnológica que ha transformado la industria del audio, en las calles de la colonia Buenavista, en la alcaldía Cuauhtémoc, aún existe un rincón donde el gusto por la moda y la música de época se mezclan a la perfección. En el local marcado con el número 36 de la calle Guerrero, se observa un toldo negro con letras blancas en el que se lee Discotitlán. Ahí, los puristas del sonido y la moda pueden disfrutar de primeras ediciones y vinilos, así como de piezas de ropa vintage que van desde camisas hawaianas, cazadoras de cuero, rompe vientos de vibrantes colores y diseños geométricos, así como vestidos de lunares, que tal como el sonido de los discos, nos transportan a una época distinta.


Contenido sindicado vía RSS de La Jornada. Nota original: https://www.jornada.com.mx/2026/07/26/capital/026n3cap?partner=rss

Publicidad
Nota sindicada de La Jornada · Leer la nota original ↗
Escrito por
La Jornada
Fuente externa · Sindicación RSS · Carta de México

Contenido sindicado vía RSS desde La Jornada. Los derechos pertenecen a su editor original.