ÚLTIMA HORA
La Forja celebra 30 años de flamenco y fusión; prepara una retrospectiva en el Cenart Trabajo en Canadá para mexicanos 2026: Pagan 17 dólares por cultivar ajo Bitso procesa 15% de las remesas de Estados Unidos a México Marcha del 2 de octubre en vivo; sigue el minuto a minuto de la movilización a 58 años de la masacre en Tlatelolco Colonias curiosas de México: lugares que parecen inventados EU deja "todas las opciones sobre la mesa" tras resolución de la OEA sobre Nicaragua; Ortega "no tiene voluntad de negociar", dice Mike Patton lleva el rock alternativo a Bellas Artes; interpretó a Raphael, Juan Gabriel y clásicos italianos Inicia el envío de cheques de reembolso de 500 dólares de la administración Trump Volkswagen y sindicato acuerdan incremento salarial de 13% luego de que trabajadores rechazaron una primera propuesta Liga MX: Así marcha la tabla del Apertura 2026; Toluca ocupa el liderato
12 min de lectura

La Ruta del cempasúchil en Puebla comienza cuando el paisaje cambia de color y los campos parecen encenderse bajo el sol de otoño. En los días previos al Día de Muertos, Atlixco, Cholula, Huaquechula y Tochimilco muestran otra cara del estado: parcelas cubiertas de amarillo y naranja, viveros, comunidades productoras y caminos donde la flor que acompaña los altares puede conocerse desde su origen. Más que una postal, recorrer estos lugares permite acercarse al trabajo de las familias que cultivan una de las plantas más representativas de México.

Puebla, territorio de cempasúchil

Puebla tiene una relación especialmente estrecha con esta flor. De acuerdo con datos difundidos por el Gobierno de Puebla en 2025, el estado concentró 72 por ciento de la producción nacional de cempasúchil, con mil 591.7 hectáreas cultivadas y 44 municipios productores. Para 2026, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural estatal informó que existen más de 2 mil hectáreas destinadas a la producción de flor de muerto, de las cuales más de mil se encuentran en Atlixco. Entre los municipios que también participan están Huaquechula, Izúcar de Matamoros, Tehuacán y Tochimilco.

Foto de Roger Ce en Unsplash

Estas cifras ayudan a entender por qué visitar Puebla durante octubre no significa solamente buscar una fotografía entre flores. Detrás de cada parcela existe una cadena agrícola que empieza con la siembra y termina con la venta de la flor para los hogares, mercados, ofrendas y celebraciones de distintas partes del país.

El cempasúchil florece después de la temporada de lluvias y su periodo natural de floración permite que llegue a su máximo protagonismo entre el verano y el otoño. Para quienes quieren conocer los campos en su momento más vistoso, octubre suele ser el periodo clave, aunque las fechas exactas dependen del clima, la floración y las decisiones de cada productor.

¿Por qué el cempasúchil es tan importante en Día de Muertos?

Su importancia no es solamente estética. El nombre cempasúchil procede del náhuatl cempohualxochitl y suele traducirse como “flor de veinte” o “veinte flores”. La Secretaría de Agricultura explica que esta planta, originaria de México, está vinculada desde tiempos prehispánicos con las ceremonias dedicadas a los muertos.

Su color amarillo y naranja fue asociado con el sol, mientras que su aroma quedó relacionado con el camino que conduce a los difuntos. Por eso, los pétalos aparecen en senderos, altares y ofrendas durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre.

La UNESCO inscribió en 2008 las fiestas indígenas dedicadas a los muertos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La organización señala que estas celebraciones conmemoran el retorno temporal de familiares y seres queridos fallecidos y que combinan prácticas indígenas con elementos de la tradición católica.

En Puebla, esa relación entre flor, campo y memoria puede apreciarse de una manera particularmente cercana. El cempasúchil no aparece solamente cuando llega al altar: durante semanas forma parte del paisaje rural y del trabajo cotidiano de las comunidades productoras.

Atlixco: el corazón de la Ruta del cempasúchil

Si hay un punto que concentra buena parte de la atención durante esta temporada es Atlixco. El Pueblo Mágico es reconocido por su producción florícola y durante octubre sus campos adquieren una imagen característica, con el Popocatépetl como parte del paisaje en determinados puntos.

Desde Puebla capital, el trayecto en automóvil ronda los 40 minutos por la autopista Puebla-Atlixco, aunque el tiempo puede aumentar durante los fines de semana de mayor afluencia. También existen opciones de autobús desde la CAPU.

La visita a los campos no debe plantearse como una entrada libre a cualquier parcela. Algunos productores abren espacios para recorridos y fotografías, mientras que otros trabajan sus terrenos exclusivamente para la cosecha. Por eso, una de las recomendaciones más importantes es confirmar previamente qué campos reciben visitantes, en qué horario y bajo qué condiciones.

Foto de Roger Ce en Unsplash

En algunos recorridos es posible caminar entre los cultivos, conocer parte del proceso agrícola, conversar con productores, comprar flores y tomar fotografías. La experiencia cambia según el lugar y el organizador, por lo que conviene revisar qué incluye cada tour antes de reservar.

Valle de Catrinas y campos de flores

La temporada de cempasúchil en Atlixco coincide con una de las épocas de mayor actividad turística del municipio. En 2026, Valle de Catrinas tendrá como tema los dioses prehispánicos y contará con 27 piezas monumentales: 19 permanecerán en distintos puntos de Atlixco y ocho viajarán a otros destinos.

El programa también contempla una pieza instalada en un campo de cempasúchil, lo que permite combinar dos de los elementos visuales más reconocibles de la temporada: las flores y la cartonería monumental.

Foto: EsImagen

El recorrido puede extenderse por el centro histórico, calles, plazas y juntas auxiliares. Así, una visita a los campos puede convertirse en una jornada completa que incluya gastronomía, arquitectura, viveros y espacios culturales.

Ruta del Mictlán entre viveros

En 2026 se suma otra experiencia directamente relacionada con los campos: la Ruta del Mictlán, organizada por productores y viveristas de Atlixco en la zona de Cabrera. El recorrido está programado del 3 de octubre al 8 de noviembre y toma como inspiración los nueve niveles del Mictlán.

La propuesta distribuye nueve puntos entre viveros y espacios productores, donde aparecen figuras monumentales asociadas con cada nivel. El atractivo está precisamente en recorrer la zona de Cabrera mientras los visitantes encuentran flores, viveros, arte y referencias al imaginario del México antiguo.

Para quien busque una experiencia distinta a una simple visita fotográfica, esta ruta permite conocer una zona productora y, al mismo tiempo, acercarse a una interpretación contemporánea de la tradición.

Cholula: flores con el volcán como escenario

Otra parada de la ruta puede ser Cholula. En comunidades de San Andrés y San Pedro Cholula existen cultivos de cempasúchil que durante el otoño forman paisajes amarillos y naranjas.

Una de las particularidades de esta zona es la combinación entre agricultura y patrimonio. Dependiendo del punto desde el que se observe el paisaje, las flores pueden aparecer con el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios y los volcanes como telón de fondo.

Foto: EsImagen

La experiencia puede ser más tranquila que la de los puntos de mayor concentración turística de Atlixco, aunque también requiere confirmar previamente cuáles parcelas están abiertas al público. Algunos recorridos cobran una cuota de acceso destinada a apoyar a los agricultores, pero los precios y condiciones pueden cambiar de una temporada a otra.

Además de cempasúchil, en algunos campos pueden encontrarse otras flores de temporada, como terciopelo y alelí. Esto convierte la visita en una oportunidad para observar cómo distintas especies forman parte del paisaje y de las ofrendas de Día de Muertos.

Huaquechula: campos y altares monumentales

La ruta puede continuar hacia Huaquechula, municipio situado aproximadamente a 30 kilómetros de Atlixco por la carretera hacia Izúcar de Matamoros.

Aquí el interés no termina en los campos. Huaquechula es conocido por sus altares monumentales de Día de Muertos, una expresión que permite entender cómo la flor cultivada en las parcelas llega después a las casas y espacios dedicados a recordar a los familiares fallecidos.

Por eso, visitar Huaquechula durante esta época ofrece una experiencia complementaria: primero se observa el origen agrícola del cempasúchil y después se puede conocer una de las formas más elaboradas en que las comunidades incorporan flores, alimentos, imágenes y otros elementos a sus ofrendas.

Foto: EsImagen

La fecha de visita es importante porque las actividades y los espacios disponibles cambian de acuerdo con el calendario de cada comunidad. Conviene revisar la programación local antes de salir y respetar las indicaciones de las familias que abren sus espacios.

Tochimilco: una mirada más cercana al trabajo del campo

Tochimilco es otra alternativa para quienes quieren conocer el cempasúchil desde una perspectiva más rural. Desde Atlixco, el traslado puede tomar alrededor de 30 minutos, dependiendo de la ruta y el tráfico.

En algunas parcelas, pequeños productores reciben visitantes para caminar entre los cultivos, tomar fotografías y adquirir flores directamente de las familias campesinas. La principal diferencia de este tipo de experiencia está en el contacto con quienes producen la flor.

Foto: EsImagen

Comprar directamente al productor también permite que una parte del gasto llegue de manera más inmediata a las familias que trabajan el cultivo. No se trata únicamente de llevar un ramo a casa: también es una forma de reconocer el trabajo agrícola que sostiene la temporada.

La visita debe hacerse con respeto. Los cultivos son espacios de trabajo y no escenarios públicos. Si una parcela no está abierta, no es correcto ingresar para tomar fotografías o cortar flores.

¿Qué hacer durante una visita a los campos de cempasúchil?

Una ruta completa puede combinar varias actividades. La primera es recorrer los cultivos con un guía o productor autorizado. Caminar entre las hileras permite observar el tamaño de las plantas, los diferentes tonos de la flor y el proceso de cosecha.

La segunda es comprar cempasúchil directamente en las comunidades productoras. Dependiendo del lugar, puede encontrarse flor de corte, plantas en maceta y otros productos de temporada.

La tercera es aprovechar los atractivos de los municipios. En Atlixco, por ejemplo, se pueden recorrer las calles del centro, conocer el Exconvento de San Francisco, visitar la Escalera Ancha, observar los tapetes monumentales y buscar las catrinas de temporada.

Foto de AA Román en Unsplash

Durante noviembre, los tapetes florales de Atlixco suelen incorporar cempasúchil en diferentes tonalidades, junto con otras flores. Estos montajes ocupan buena parte de la Plaza de Armas y forman parte de las actividades visuales de la temporada.

También es posible complementar el recorrido con gastronomía. En Atlixco aparecen propuestas de temporada como pan de muerto y preparaciones que incorporan cempasúchil, además de productos tradicionales de la región.

¿Cuándo es mejor visitar la Ruta del cempasúchil?

Octubre es generalmente el mes más recomendable para encontrar los campos en plena temporada. Sin embargo, no existe una fecha universal de apertura. La floración depende de las condiciones climáticas y de los tiempos de cosecha de cada productor.

En algunas experiencias turísticas, los recorridos comienzan a mediados de octubre y se concentran en fines de semana. Otros espacios pueden abrir antes o permanecer disponibles hasta los primeros días de noviembre.

Foto de Valeria Limón en Unsplash

Para 2026, varias actividades de Atlixco ya tienen fechas definidas. Valle de Catrinas se desarrolla durante octubre y parte de noviembre, mientras que la Ruta del Mictlán está programada del 3 de octubre al 8 de noviembre. También aparece en la agenda local la Feria del Cempasúchil en Santo Domingo Atoyatempan, programada del 17 al 19 de octubre.

Lo más recomendable es verificar la fecha de cada experiencia antes de viajar, especialmente si el objetivo principal es entrar a un campo específico.

Consejos para recorrer los campos

La primera recomendación es usar zapatos cerrados y ropa cómoda. Muchos terrenos son de tierra y pueden presentar lodo si ha llovido.

También conviene llegar temprano. La luz de la mañana puede favorecer las fotografías y las temperaturas suelen ser más agradables para caminar.

No hay que cortar flores sin autorización. Aunque una planta parezca estar disponible, puede formar parte de la cosecha que una familia venderá posteriormente. Este tipo de respeto es especialmente importante en una temporada en la que los productores se encuentran trabajando con tiempos de cosecha muy concretos.

Foto de Shiebi AL en Unsplash

Si se contrata un recorrido, es importante confirmar qué incluye: transporte, acceso al campo, guía, alimentos, actividades adicionales y duración. Los precios varían de acuerdo con cada proveedor y no existe una tarifa única para toda la ruta.

Otra recomendación es llevar efectivo, especialmente si se planea comprar directamente a pequeños productores. También es importante seguir las indicaciones de los organizadores y evitar pisar las plantas.

Finalmente, conviene dejar tiempo para conocer los pueblos. El atractivo de esta ruta no está solamente en la fotografía de un campo naranja, sino en comprender cómo la agricultura, las celebraciones, la gastronomía y el trabajo comunitario se conectan durante el Día de Muertos.

Una ruta que va del campo al altar Ruta del cempasúchil

La Ruta del cempasúchil en Puebla permite mirar una tradición desde otro ángulo. Antes de aparecer en una ofrenda, la flor crece en una parcela; antes de formar un camino de pétalos, depende del trabajo de una familia productora.

Atlixco concentra buena parte de las experiencias turísticas y agrícolas, pero Cholula, Huaquechula, Tochimilco, Izúcar de Matamoros y otras zonas productoras muestran que el vínculo de Puebla con esta flor va mucho más allá de un solo destino.

Foto de Brian Alatorre en Unsplash

Recorrer los campos durante octubre y los primeros días de noviembre es, en ese sentido, una manera de seguir el camino del cempasúchil desde la tierra hasta el altar. El paisaje cambia, los pueblos se llenan de actividades y las flores comienzan a ocupar mercados, casas y ofrendas. En Puebla, la temporada de Día de Muertos también se puede caminar, conocer y vivir desde el lugar donde todo comienza: el campo.

Si quieres conocer más de México, lee nuestra revista mensual y suscríbete a nuestro canal de YouTube:

The post Ruta del cempasúchil en Puebla: campos, pueblos y más appeared first on México Ruta Mágica.

Contenido sindicado vía RSS de México Ruta Mágica. Nota original: https://mexicorutamagica.mx/2026/10/02/ruta-del-cempasuchil-en-puebla-campos-pueblos-y-mas/

Publicidad
Nota sindicada de México Ruta Mágica · Leer la nota original ↗
Escrito por
México Ruta Mágica
Fuente externa · Sindicación RSS · Carta de México

Contenido sindicado vía RSS desde México Ruta Mágica. Los derechos pertenecen a su editor original.