México no encontró Cyclospora cayetanensis en las muestras de lechuga de Taylor Farms analizadas tras el brote en Estados Unidos. La FDA, sin embargo, mantiene abierta la investigación y sostiene que el rastreo epidemiológico continúa apuntando al producto procedente de Guanajuato. Luis Fernando Haro, director general del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) , pidió no generalizar el señalamiento hacia otros productores que cumplen con certificaciones de calidad, inocuidad y trazabilidad. “¿Qué culpa tienen otras empresas que también producen lechuga, cilantro, perejil o cualquier otro producto si están certificadas y cumplen procesos exhaustivos de calidad e inocuidad?”, dijo Haro en entrevista con Expansión .
México y Estados Unidos mantienen posturas distintasLa alerta comenzó después de que autoridades estadounidenses identificaron un brote de ciclosporiasis entre personas que habían comido en restaurantes Taco Bell . El Departamento de Salud de Michigan analizó la información de 190 pacientes y encontró que 90% había consumido lechuga iceberg. La investigación encontró a Taylor Farms de México como proveedor común en la cadena de suministro, por lo que la compañía retiró el 17 de julio toda la lechuga iceberg abastecida desde el centro del país que había enviado al mercado estadounidense. Los productos fueron distribuidos entre el 29 de junio y el 16 de julio a restaurantes, tiendas y empresas de servicios alimentarios de 29 estados. El retiro también incluyó ensaladas y bolsas de lechuga rallada Marketside comercializadas en algunas sucursales de Walmart . Taco Bell dejó de utilizar el producto de Taylor Farms de México ese mismo día. Cofepris analizó muestras de lechuga recolectadas en las instalaciones de Taylor Farms de México y reportó resultados negativos a Cyclospora cayetanensis. Las autoridades mexicanas también informaron que las muestras de agua dieron negativo, que el riego provenía de pozos certificados y que no detectaron problemas de salud entre los trabajadores revisados. Los resultados descartan la presencia del parásito en las muestras analizadas, pero no determinan todavía en qué punto de la cadena ocurrió la contaminación. “Cofepris y Senasica fueron a los campos en Guanajuato y verificaron que no había residuos ni alguna detección en el agua o en el producto”, afirmó Haro. La FDA informó inicialmente que una muestra de lechuga recolectada en la frontera había dado positivo. Sus especialistas revisaron el resultado y concluyeron que se trató de un falso positivo. La agencia aclaró que ese error no modifica la evidencia epidemiológica ni el rastreo de la cadena de suministro. La FDA y el CDC sostienen que sus datos apuntan a lechuga iceberg de Taylor Farms de México como fuente del brote. La actualización publicada este 5 de agosto elevó el balance a 6,358 personas enfermas en 15 estados. Las autoridades registraron 278 hospitalizaciones y dos muertes en Michigan. Las dos personas fallecidas tenían enfermedades preexistentes que pudieron agravarse por la ciclosporiasis y la deshidratación. Los síntomas comenzaron entre el 22 de junio y el 31 de julio. El CDC advirtió que el número podría aumentar porque puede tomar hasta seis semanas determinar si una persona enferma forma parte del brote.
La trazabilidad será clave para determinar el origen El parásito puede transmitirse mediante agua o alimentos contaminados y causar diarrea, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y dolor abdominal. Su periodo de incubación y la dificultad para detectarlo complican la identificación del punto exacto donde ocurrió la contaminación. Haro explicó que los sistemas de trazabilidad permiten conocer el lote de origen, las condiciones de riego y las personas que participaron en la cosecha. La revisión también debe abarcar el procesamiento, la distribución y la preparación de los alimentos. "El productor sabe de qué lote salió el producto, quién lo cosechó y con qué agua fue regado. También se debe investigar si el problema pudo ocurrir con las personas que prepararon esos alimentos”, señaló. La alerta ya provocó decisiones dentro de la cadena de suministro estadounidense. Sysco , el mayor distribuidor de alimentos de ese país, suspendió las compras de lechuga iceberg procedente de México y comenzó a buscar proveedores locales. El CNA todavía no cuenta con una estimación sobre la caída del consumo ni sobre las posibles pérdidas para los agricultores mexicanos. Haro insistió en que el retiro corresponde a una empresa y a productos determinados, por lo que pidió evitar señalamientos contra toda la producción nacional. El directivo también advirtió que el caso aparece en un momento de tensión comercial previo a la revisión del T-MEC. El sector agroalimentario ya enfrenta disputas relacionadas con productos como el tomate y la fresa. “Estamos viendo temas donde, más que una justificación comercial, hay componentes políticos y de proteccionismo. México y Estados Unidos son mercados complementarios”, afirmó. México exporta principalmente frutas y hortalizas al mercado estadounidense, mientras compra granos, leguminosas y algunos productos cárnicos. Haro consideró que la revisión del acuerdo debe facilitar ese intercambio y evitar nuevas barreras comerciales o sanitarias. La investigación deberá establecer si la contaminación ocurrió en los campos, durante el procesamiento o en otro punto de la cadena. Mientras eso sucede, el CNA pide limitar las decisiones preventivas a los productos incluidos en el retiro y evitar que la incertidumbre afecte al resto de los productores. ]]>
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