Al parecer no hay dinero que alcance para Pemex. A pesar de que el primer semestre de este año fue de grandes beneficios para las petroleras a nivel mundial, ante el incremento histórico que registró el precio del crudo, parece que la petrolera mexicana vive en otra dimensión.
Sabemos que el conflicto en Medio Oriente, con el secuestro del Estrecho de Ormuz por parte de Irán y de Estados Unidos, disparó el referente internacional del precio del petróleo. Esto significó ingresos históricos, pero no para Pemex.
El último reporte financiero, dado a conocer el viernes pasado, da cuenta que la petrolera nacional reportó pérdidas por casi 28 mil millones de pesos entre enero y junio de este año, a pesar de que se tuvieron meses completos en que el precio de la mezcla mexicana de exportación se mantuvo en niveles récord. Vaya, por semanas estuvo por encima de los 100 dólares por barril.
Pero lo cierto es que al mismo ritmo que Pemex ha incrementado el suministro de crudo a las refinerías que operan en México, también ha bajado las exportaciones. Sin embargo, a juzgar por los resultados financieros, el incremento en la producción de petrolíferos tampoco ha sido suficiente para poder revertir la situación crítica de la empresa que dirige Juan Carlos Carpio Fragoso, quien heredó el balance semestral del exdirector Víctor Rodríguez Padilla.
A detalle, destaca que Pemex Exploración y Producción, la filial más importante por la naturaleza de sus actividades, reportó números rojos al primer semestre de este año con una pérdida de 141.7 mil millones de pesos. ¿Qué está pasando ahí? Pues que los altos costos de operación no han podido ser resueltos, ni siquiera a pesar de que el adeudo a proveedores sigue en aumento para ubicarse en 21 mil 427 millones de pesos, un crecimiento de 3.2 por ciento.
En fin. Pemex es la única empresa petrolera en el mundo que no persigue la rentabilidad como uno de sus principales objetivos. Lo cual tiene sentido en una economía como la mexicana, regida por el concepto de soberanía energética, heredado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador al gobierno de la presidenta Claudia Shienbaum.
Sin embargo, la empresa de todos los mexicanos nos está costando mucho dinero. Recordemos que durante el año pasado se transfirieron a Pemex casi 400 mil millones de pesos, mientras que aportó a las arcas públicas apenas 240 mil millones de pesos. Mientras que en el primer semestre de este año se le han transferido a Pemex más de 100 mil millones de pesos. Desde 2019, de acuerdo con el IMCO, la petrolera ha recibido apoyos por 1.88 billones de pesos.
Hay que decirlo. El rescate a Pemex ha sido muy costoso, y los resultados dejan mucho qué desear, por decir lo menos.
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