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Durante años, superar los 96,000 kilómetros ha sido una señal para mirar con cautela cualquier auto usado, y en los eléctricos la batería suele añadir todavía más dudas. Sin embargo, un análisis realizado en Gran Bretaña encontró que la historia cambia cuando se comparan vehículos de edades y kilometrajes similares. Te contamos qué empieza a fallar, dónde toman ventaja los eléctricos y cuál sigue siendo su punto débil.

¿Qué pasa con un eléctrico después de los 96,000 kilómetros? Menos fallas en frenos y suspensión, pero más desgaste de neumáticos

El estudio de la British Vehicle Rental and Leasing Association analizó millones de inspecciones MOT, en las que se revisan componentes como frenos, dirección, suspensión, neumáticos, luces y emisiones para determinar si un vehículo cumple con las condiciones de seguridad necesarias para circular en Gran Bretaña. Para evitar comparar eléctricos recientes contra vehículos de combustión mucho más viejos, el análisis cruzó autos de 3 a 8 años dentro de rangos similares de kilometraje. Hasta recorridos relativamente bajos, las diferencias son pequeñas. El cambio comienza alrededor de los 96,560 km: a partir de ahí, la tasa de fallas de los eléctricos se estabiliza cerca de 16%, mientras la de los autos de gasolina continúa aumentando. Los datos muestran esa separación con claridad: - 96,560 a 144,840 km: 16.1% de los eléctricos reprobó la inspección, frente a 19.1% de los autos de gasolina. - 144,840 a 193,121 km: 16.5% de los eléctricos reprobó, contra 22.1% de los de gasolina. - Más de 193,121 km: 16% de los eléctricos reprobó, frente a 23.5% de los autos de gasolina. Es decir, mientras el eléctrico prácticamente mantiene su nivel de fallas, el auto de gasolina se acerca a uno de cada cuatro vehículos en el rango de mayor kilometraje analizado. Parte de la diferencia está en cómo trabajan los componentes de cada tecnología. En los eléctricos, el frenado regenerativo reduce el uso de los frenos tradicionales, mientras que la ausencia de un sistema de escape elimina por completo ese tipo de defectos. Por encima de los 144,840 kilómetros, la comparación es esta: - Frenos: 2.2 defectos por cada 100 inspecciones en eléctricos, frente a 6.5 en autos de gasolina.

La prueba de los 96,000 km cambia la percepción, pero no responde todo sobre un eléctrico usado Si compré un auto eléctrico seminuevo y debo cambiar la batería, ¿cuánto me costaría?

- Suspensión: 6.2 defectos por cada 100 inspecciones en eléctricos, contra 7.9 en gasolina. - Neumáticos: 9.4 defectos por cada 100 inspecciones en eléctricos, frente a 5.4 en gasolina. Ahí aparece el principal punto débil de los eléctricos : los neumáticos registran alrededor de 1.8 veces más defectos. El estudio relaciona este desgaste con el mayor peso de las baterías y el torque instantáneo, y señala que el problema es más marcado en modelos construidos sobre plataformas originalmente diseñadas para motores de combustión y después adaptadas para ser eléctricos. A partir de estos resultados, el informe plantea que el riesgo tradicional asociado con los vehículos usados de alto kilometraje debería revisarse. De hecho, considera especialmente confiables a los eléctricos situados entre 112,654 y 160,934 kilómetros cuando se evalúa su aptitud para circular. Eso no significa que cualquier eléctrico con muchos kilómetros sea automáticamente una mejor compra. La inspección MOT revisa elementos de seguridad, pero no mide la salud de la batería, su pérdida de capacidad, la autonomía disponible, la velocidad de carga ni el costo de las reparaciones. De acuerdo con Zona Eco by Hyundai, el costo de reemplazo varía considerablemente dependiendo de la capacidad energética instalada en cada modelo. Dentro de los vehículos compactos, equipados normalmente con baterías de entre 30 y 50 kWh, el desembolso suele ubicarse entre 8,000 y 12,000 euros, equivalentes a aproximadamente 163,920 y 245,880 pesos. Un escalón arriba aparecen las SUV eléctricas con capacidades de entre 50 y 77 kWh. En esos casos, el cambio completo puede requerir entre 12,000 y 18,000 euros, es decir, entre 245,880 y 368,820 pesos.

Modelos de gran autonomía, equipados con baterías superiores a 85 kWh, pueden superar los 20,000 euros, una cifra cercana a los 409,800 pesos. Hyundai también señala que el precio final para el consumidor suele ubicarse entre 300 y 450 euros por cada kWh de capacidad instalada. Traducido a moneda nacional, eso representa aproximadamente entre 6,147 y 9,221 pesos por kWh.

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Contenido sindicado vía RSS de Expansión. Nota original: https://expansion.mx/tendencias/2026/10/02/autos-gasolina-vs-electricos-resistencia-96000-km

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