“La música se crea de la nada y, aun así, puede apoderarse de ti y llevarte por completo a otro lugar. ¿Quién podría resistirse a eso?”. Con esta frase como brújula, BlondeRedhead responde a una inquietud tan antigua como la propia creación artística: de qué parte de nosotros emana la música y hasta dónde es capaz de llevarnos. Heredero de la tradición teatral grecolatina, el escenario se consolidó como un espacio de representación y libertad antes que como un vehículo del entretenimiento. La banda tiene clara esta visión: “(El escenario) no es un lugar para entretener, sino un espacio para encontrar algo que no puede verse ni tocarse”, precisa el grupo neoyorquino en entrevista.
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