ÚLTIMA HORA
Estas son las marcas chinas de autobuses eléctricos que ya circulan en el Metrobús de CDMX Encapuchados causan destrozos en la segunda marcha para pedir agua limpia en Guadalajara Caetano Veloso lidera concierto por la democracia en Río de Janeiro; miles de personas se congregan en Copacabana ¿Por qué protestan los franceses?; las claves detrás del malestar por el costo de vida y las desigualdades educativas Fuego alcanzó a soldados en segundos: ¿Qué sabemos del incendio en base militar de Canadá? FIL Monterrey cierra con medio millón de visitantes; en 2027 la invitada será España PAN convoca a “megamarcha” contra el “narcogobierno” de Morena; busca movilizar a ciudadanos rumbo a 2027 Índice de pobreza en USA en 2027; gana esto para no ser carga pública Sheinbaum justifica ausencia de Zoé Robledo; pide atender demandas del IMSS tras protestas Por temas de salud, doña Josefina retira plantón frente al Palacio de Gobierno en Mérida; prevé regresar en un plazo de 10 días
4 min de lectura

El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto volvió a poner bajo la lupa la actividad sísmica registrada durante 2026 en distintos países de América Latina. El movimiento, cuyo epicentro se ubicó en Chocó, fue considerado por el Servicio Geológico Colombiano como el más fuerte registrado en el país durante este siglo.

En entrevista con El Tiempo, la geóloga colombiana Adriana Ocampo, quien trabajó durante más de cinco décadas en la NASA, explicó que la sucesión de terremotos de gran magnitud registrada este año no necesariamente representa un comportamiento anormal del planeta.

De acuerdo con la especialista, los movimientos registrados en Colombia, México y Venezuela obedecen a procesos tectónicos distintos.

Fuerte temblór en Colombia.
imágenes sensibles .
La tierra se mueve muy muy fuerte .
Impresionante

#temblor #colombia #manizales #caldas pic.twitter.com/ubFaLmBiVY

— CARLOS ANDRES DIAZ (@chenco_666) August 10, 2026

¿Por qué tembló en Colombia, Venezuela y México este 2026?

Ocampo explicó al medio colombiano que el terremoto de magnitud 7.4 en Colombia se originó por la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana. En contraste, los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados en Venezuela estuvieron relacionados con una falla de rumbo entre las placas del Caribe y Sudamericana. Por ello, la experta descartó que estos movimientos formen parte de una misma cadena sísmica.

La especialista también señaló que Colombia y México se encuentran dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona que concentra alrededor de 90 por ciento de los terremotos del mundo. Venezuela, en cambio, se encuentra fuera de esta región. Para Ocampo, los movimientos registrados durante 2026 forman parte de la liberación de energía que se acumula durante largos periodos en las fallas geológicas.

Otro de los cuestionamientos abordados por la experta fue si el aumento de las temperaturas de los océanos podría estar provocando más terremotos. Según explicó a El Tiempo, hasta ahora no existe evidencia científica suficiente para establecer una relación directa entre el calentamiento oceánico y los terremotos tectónicos profundos. Estos fenómenos se producen principalmente por la acumulación y liberación de energía en las fallas de la corteza terrestre.

La profundidad también es un factor determinante para entender por qué un terremoto puede provocar daños diferentes en ciudades que se encuentran a distancias similares del epicentro.

Imágenes del temblor en colombia 🇨🇴 pic.twitter.com/eq4CPWWfyz

— Ramsés (@Ramxees) August 10, 2026

Ocampo explicó que el sismo colombiano tuvo una profundidad aproximada de 107 kilómetros, lo que permitió que parte de la energía se atenuara durante su recorrido. Sin embargo, las características del suelo y la calidad de las construcciones pueden incrementar los daños en determinadas zonas.

Este factor ayudaría a explicar, según la especialista, por qué Cali presentó afectaciones importantes pese a encontrarse lejos del epicentro, mientras que otras ciudades experimentaron daños diferentes.

La experta destacó que la aparición de réplicas no significa necesariamente que vaya a ocurrir otro gran terremoto en el mismo sitio, aunque recomendó mantener las medidas de prevención durante los días posteriores.

La tecnología satelital también desempeña un papel cada vez más importante para conocer los efectos de los terremotos. Sistemas como el radar de apertura sintética y satélites como NISAR permiten identificar desplazamientos de la superficie terrestre. En Venezuela, estas herramientas habrían detectado desplazamientos de hasta 60 centímetros y permitido realizar estimaciones preliminares sobre edificios afectados.

Ocampo destacó que la reducción de daños depende principalmente de la prevención y de la calidad de las construcciones. El cumplimiento de las normas sismorresistentes, el monitoreo permanente de las placas tectónicas y el uso de tecnología satelital pueden ayudar a mejorar los mapas de riesgo y la planeación urbana.

La especialista también señaló que existen investigaciones sobre posibles vínculos entre variables solares y actividad sísmica, aunque estas líneas de estudio deben seguir siendo evaluadas científicamente.


Contenido sindicado vía RSS de El Financiero Mundo. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/mundo/2026/08/11/ha-temblado-mas-en-2026-una-exgerente-de-la-nasa-explica-las-causas-de-los-ultimos-sismos-en-el-mundo/

Publicidad
Nota sindicada de El Financiero Mundo · Leer la nota original ↗
Escrito por
El Financiero Mundo
Fuente externa · Sindicación RSS · Carta de México

Contenido sindicado vía RSS desde El Financiero Mundo. Los derechos pertenecen a su editor original.