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Lejos de los dichos sensacionalistas alrededor del Tribunal del Santo Oficio en México, la realidad de los procesos que celebró a lo largo de su historia es bastante interesante. Desde los primeros juicios realizados por obispos hasta la disolución del tribunal en 1821, apenas hubo alrededor de cuatro decenas de ejecuciones en lo que fue la Nueva España. De hecho, los casos más interesantes solían tener penas mucho menos severas. Dentro de todo esto, fray Diego Durán consignó en un libro suyo una historia que involucró un viaje sobrenatural entre Guatemala y la Ciudad de México por el deseo de una anciana. Este suceso y otros fueron los primeros casos de la Inquisición en territorio mexicano.

Un viaje extraordinario de tres días entre Guatemala y la Ciudad de México

En el primer tomo de su libro Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme (escrito en 1580), fray Diego Durán (1537-1588) cuenta un pasaje curioso. El huey tlatoani Moctezuma Ilhuicamina, por consejo del famoso Tlacaélel, ordenó a un grupo de sacerdotes y sabios encontrar la mítica Aztlán. Tras un azaroso recorrido, el grupo realizó una suerte de viaje en el tiempo gracias a sus poderes de nahuales en cual no solo hallaron aquél sagrado lugar, sino también a la diosa Coatlicue. El retorno de Aztlán a Mexico-Tenochtitlan fue difícil y fueron diezmado por obra del demonio, según el fraile dominico. Durán también comenta que la expedición bien pudo haber sido auxiliada por el diablo, tal como lo hizo con una anciana de la Ciudad de México:

…y aún tardaron mucho porque en mas breve los pudiera lleuar [llevar] y traer el que truxo [trajo] á otro en tres dias desde Gruatimala [Guatemala] por el deseo que una dama vieja tenia de velle [verle] aquella buena cara, como se relató en el primer auto que en México se celebró de la santa Inquisición.

En este pasaje de Durán se entiende que el demonio obró a favor de una vieja, llevando a una persona desde Guatemala hasta la Ciudad de México en tan solo tres días. Según lo anterior, este fue uno de los primeros casos que atendió el Tribunal de la Santa Inquisición.

Fray Diego Durán consignó que el primer caso de la Inquisición juzgó a una anciana por hacer que el demonio le trajera desde Guatemala a la Ciudad de México a una persona en tan solo tres días. Códice Florentino.

Los primeros casos de la Inquisición en México

Aunque la historia que refiere fray Diego Durán es impresionante, no hay constancia documental del caso. Tanto en el Abecedario de penintenciados (1525-1574) así como en el Índice general de causas (1571-1821) del acervo inquisitorial mexicano no aparece referido. Tampoco hay registro alguno suyo en el sitio documental de Las causas de fe del archivo secreto de la Inquisición (siglo XVI). No obstante, bien podríamos darle cierta verosimilitud al relato del religioso. No olvidemos que fue dominico y que dicha orden presidió el Tribunal del Santo Oficio tras su establecimiento formal en México en el año 1571.

Y es que antes de los primeros casos de la Inquisición, hubo otros procesos judiciales de esta naturaleza. Dichos juicios fueron celebrados por el primer arzobispo de México, el franciscano fray Juan de Zumárraga, quien además fue inquisidor apostólico entre 1536 y 1543. El más célebre de sus procesos fue la ejecución en la hoguera de don Carlos Ometochtzin, nieto de Nezahualcóyotl. Después, entre 1545 y 1575 los obispos de la Nueva España se encargaron de juzgar las causas de fe. Esta etapa fue conocida como la de la “inquisición diocesana” o “inquisición ordinaria”. Finalmente, el 4 de noviembre de 1571 se establecería formalmente el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en territorio novohispano.

Las primeras causas de fe en México son previas incluso al establecimiento oficial de la Santa Inquisición en 1571. © MUNAL. INBAL.

Las causas de fe y la Inquisición en México

El hecho de que podamos conocer la historia del Tribunal del Santo Oficio en México es gracias a la labor de historiadores y archivistas. El Colegio de México (COLMEX), junto al proyecto Memórica del Archivo General de la Nación (AGN) han realizado un enorme esfuerzo en este sentido. Gracias a ellos se han levantado las publicaciones digitales Causas de fe de la Inquisición en México y Las causas de fe del archivo secreto de la Inquisición. Ambos sitios ponen a disposición de investigadores y público en general las causas de fe del tribunal inquisitorial.

¿Qué era una causa de fe? Las causas o procesos de fe eran los procesos judiciales abiertos contra las personas que incurrieron en “sospecha de herejía” debido a su conducta, a sus opiniones y a las percepciones que otros tuvieron sobre ellos. Dichos expedientes son los más importantes del archivo secreto del Tribunal de la Inquisición, el cual resguarda el AGN. Estos documentos son auténticos testimonios de una época donde la intolerancia religiosa y la censura «amparada por Dios» eran moneda común en lo que actualmente es México.

También por dichos expedientes podemos conocer la vida cotidiana de la gente, sus creencias y prácticas religiosas. Los acusados eran de todo tipo: impresores, parteras, teólogos, astrólogos, religiosos, piratas, monjas, mineros, amas de casa. Usualmente se les amonestaba por motivos morales así como religiosos. Además, se constata que las penas que imponía la Inquisición solían ser regularmente multas pecunarias, reconvenciones doctrinales, humillación pública, a veces azotes y en muy raros casos, pena de muerte.

El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición censuraba y amonestaba las faltas morales y religiosas de los novohispanos. © AGN.

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