Seguramente has probado el amaranto y lo relacionas con productos como alegrías, barras energéticas, granolas u obleas, pero ¿has considerado incorporarlo en los alimentos y platos fuertes del día a día?
Y es que factores como la popularización de la cocina internacional y de cereales como el trigo han relegado el lugar del amaranto en la gastronomía mexicana, un ingrediente con aplicaciones que van mucho más allá de lo que se podría pensar.
¿Qué platillos se pueden preparar con amaranto? Estas son algunas recomendaciones
En el marco del Día Nacional del Amaranto (15 de octubre), la marca I Amaranth y Arca Tierra realizaron una experiencia gastronómica en la que el chef Mane Rivera, fundador del restaurante Tierra Adentro, utilizó este grano como protagonista.
Este fue el menú que preparó el chef jalisciense:
- Entrada: Crema de amaranto y salsa macha de pistache.
- Segundo: Sopa seca de amaranto, queso de cabra y chirmole.
- Plato fuerte: Mole de amaranto con corvina u hongos, acompañado de tortillas de maíz con 25% de amaranto.
- Postre: Crumble de amaranto, compota de ruibarbo y fresa, y velo de queso Cotija.
Según explicó el chef Rivera, el amaranto es un ingrediente que, en algunas ocasiones, resulta complicado de utilizar, aunque no imposible. Además, el menú tuvo una preparación 100% libre de gluten.
De acuerdo con un artículo de Ciencia UNAM publicado por las investigadoras Isabel Pérez y Luz Oliva, también se pueden probar alternativas como pastas con amaranto, bebidas de amaranto y panqués elaborados con este ingrediente, así como también se puede consumir en las ensaladas los quintoniles, las hojas tiernas del amaranto que se pueden preparar como otros quelites.
Hellen Kalach —nutrióloga holística, mercadóloga y fundadora de la marca I Amaranth— compartió que, para ella, hay muchas formas de comer saludable e incorporar el amaranto a las recetas del día a día sin tener que sacrificar el sabor.
Precisamente bajo esa filosofía fundó I Amaranth, una marca de productos empaquetados listos para el consumo, elaborados a base de amaranto y libres de gluten, una alternativa más para incorporar el grano al día a día. El proyecto requirió dos años de investigación y, tras ocho años de experiencia, cuenta con cientos de puntos de venta en el país.
¿Qué propiedades y beneficios tiene consumir amaranto?
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, estas son algunas de las propiedades del amaranto:
- Alto contenido de proteínas: contiene más proteínas que varios cereales.
- Rico en aminoácidos: destaca por su contenido de lisina.
- Aporte de vitaminas: contiene vitaminas A, B, C, B1, B2 y B3.
- Fuente de minerales: aporta calcio, hierro y fósforo.
- Contiene ácido fólico y niacina.
- Aporte de calorías y proteínas: puede contribuir a cubrir los requerimientos nutricionales de la población.
- Aprovechamiento integral: puede utilizarse como recurso alimentario en distintas preparaciones.
Pero ¿en qué se traduce esto? Estos son algunos de los beneficios de consumir amaranto:
- Contribuye al aporte de proteínas: su contenido proteico ayuda a complementar la alimentación.
- Ayuda a cubrir los requerimientos nutricionales: aporta proteínas y calorías necesarias para el organismo.
- Complementa la ingesta de vitaminas y minerales: proporciona nutrientes como calcio, hierro y fósforo.
- Aporta aminoácidos esenciales: destaca por su contenido de lisina, importante para la síntesis de proteínas.
- Ofrece una alternativa a otros cereales: su contenido de proteínas supera al del maíz y el arroz.
El amaranto: un alimento con mucha historia en México
El amaranto ha alimentado a generaciones desde antes de la llegada de los españoles a Mesoamérica. Junto con el maíz y el frijol, fue uno de los principales alimentos de la región, una fuente importante de proteínas que también se utilizaba en ritos religiosos y ofrendas a los dioses.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, los mexicas producían entre 15 y 20 toneladas de amaranto al año para satisfacer la demanda de consumo diario y cubrir los usos relacionados con las ofrendas religiosas. Hoy en día, México produce unas siete toneladas por año.
Uno de los sitios donde se cosecha desde hace siglos es el lago de Xochimilco, zona en la que hacia el siglo XVI se desarrolló la agricultura mediante el sistema de chinampas. Estas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y posteriormente se reconocieron como parte de las Áreas Naturales Protegidas.
Daniela Alemán, bióloga y guía de Xochimilco, explicó durante un recorrido que el proyecto de Arca Tierra trabaja para recuperar las chinampas y el método ancestral de agricultura, además de acercar estos alimentos a hogares mexicanos y a algunos de los mejores restaurantes de la Ciudad de México, como Baldío, Rosetta y Quintonil.
Asimismo, explicó que el amaranto fue la base de la alimentación de los xochimilcas que habitaban la región del lago, ya que el maíz no era tan sencillo de cultivar.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/food-and-drink/2026/10/17/como-incorporar-el-amaranto-en-la-comida-del-dia-a-dia/