A poco semanas de haber iniciado las mega audiencias, conocidas oficialmente como “mega master calendar hearings”, en la corte de inmigración de Chicago, Illinois, se ha registrado un aumento histórico en las órdenes de deportación dictadas en ausencia (in absentia), proceso que afecta directamente a los extranjeros que no se presentan a la corte.
Las audiencias de migración masivas fueron puestas en marcha por la administración de Donald Trump a finales de mayo de este año y consiste en citar entre 100 y 185 inmigrantes por sesión en salas con capacidad para apenas 25 personas.
A diferencia del promedio anterior a mayo, cuando se citaba a unas 30 personas por turno, el nuevo modelo amontona a decenas de familias y solicitantes de asilo, la mayoría sin representación legal, en pasillos estrechos y salas reducidas. Sumado al hacinamiento, la reducción drástica en los tiempos de notificación y el temor a arrestos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están llevando a que más de la mitad de los citados no se presente a su cita judicial, lo que activa la emisión automática de órdenes de expulsión.
A continuación, te desglosamos las implicaciones de esta medida, los datos de inasistencia, los riesgos de debido proceso y las dinámicas internas de estas audiencias.
Cifras de inasistencia y la aceleración de notificaciones en las cortes de Chicago
De acuerdo con Chicago Sun Times, el incremento en la carga de las agendas judiciales coincide con una caída drástica en los tiempos de aviso previo para que los inmigrantes acudan a defender sus casos:
- Inasistencias en niveles récord: De acuerdo con datos de la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR) analizados por la organización Mobile Pathways, el 58% de las 10 mil 370 personas citadas en junio en la corte de Chicago no se presentó y recibió una orden de deportación en ausencia. Por primera vez desde 2019, fueron más los ausentes que quienes asistieron.
- Reducción de tiempos de notificación: El tiempo mediano entre la emisión del citatorio y la fecha de la audiencia en Chicago cayó de 229 días en mayo a solo 34 días en junio, según análisis de la organización BKLG. A nivel nacional, la asistencia a las cortes bajó del 78% registrado en octubre pasado al 60% en junio.
- Justificación oficial: Voceros de la EOIR sostienen que la reprogramación de agendas busca reducir el rezago acumulado de expedientes y agilizar la resolución de casos, asegurando que se ajustará la programación conforme se incorporen más jueces. Sin embargo, organizaciones como el National Immigrant Justice Center califican el esquema como una táctica deliberada para facilitar deportaciones masivas sin necesidad de realizar audiencias completas ni evaluar las solicitudes de asilo.
La logística de las audiencias masivas en el edificio ubicado en el 55 E. Monroe del centro de Chicago ha generado alertas tanto por el debido proceso como por la seguridad física en las instalaciones:
Decenas de adultos y niños deben esperar durante horas de pie en pasillos estrechos. La falta de espacio obliga a los jueces a sentar a los procesados en las sillas habitualmente reservadas para los abogados o alinearlos a lo largo de las paredes. Exjueces han advertido que la aglomeración de más de 200 personas en los pasillos representa un riesgo en caso de emergencia.
En las audiencias masivas se han registrado fallas administrativas recurrentes, como errores en las direcciones registradas, códigos de idioma equivocados (que afectan a hablantes de lenguas indígenas de Ecuador y Guatemala) e inclusiones indebidas de menores en expedientes separados de sus padres.
La presión operativa llevó a la renuncia de la jueza de inmigración Elizabeth Treacy el 22 de junio, tras presidir tres audiencias masivas de hasta 150 personas cada una. Treacy señaló que el volumen desmedido incrementa la posibilidad de cometer errores fatales en expedientes donde la vida y permanencia de las personas está en juego.
Naturaleza de la corte de inmigración y la falta de abogado de oficio
La dinámica de estas audiencias resalta las diferencias estructurales entre la corte de inmigración y el sistema judicial penal de Estados Unidos:
- Dependencia del Poder Ejecutivo: Los jueces de inmigración no cuentan con nombramiento vitalicio como los jueces federales; dependen directamente del Departamento de Justicia (DOJ), bajo la autoridad del fiscal general, lo que permite cambios continuos en las directrices procesales.
- Sin derecho a defensor gratuito: Al tratarse de procesos de carácter civil y no criminal, el Estado no tiene la obligación de proveer un abogado de oficio a quien no pueda pagarlo, regla que aplica de igual forma para menores de edad que comparecen sin acompañamiento.
- Carga de la prueba: Corresponde al inmigrante demostrar que califica para alguna protección legal como el asilo. No notificar un cambio de domicilio a la corte dentro de un plazo de cinco días, incluso si se avisó previamente a ICE, o faltar a la audiencia deriva en la emisión inmediata de la orden de deportación in absentia.
Contenido sindicado vía RSS de Conexión Migrante. Nota original: https://conexionmigrante.com/2026-/07-/24/se-disparan-ordenes-de-deportacion-por-caos-en-las-cortes-de-chicago/