[Leer antes el último párrafo]. Vender el alma con normalidad de forma presencial. Se puede hacer en dependencias oficiales, vender el alma al Estado ya privatizado. Soltar el miedo, que salga por la punta de los dedos. Recuperar por un momento el contacto de los cuerpos/almas antes de entregar la documentación. El cuerpo suelto, la lengua absuelta, el cuerpo civil, la vibra celular tatuada a la vista, ofrecida al satélite. Vender el alma sin hacer cola. Personas completas con todo en regla, sin recursos, agotadas, desesperadas, aburridas. Un objeto: el bocadillo. Y la máquina de agua: se admite la huella y el iris. Se puede gestionar la cesión (o la venta) en supermercados y comercios privados adheridos al programa. A la entrada de los ministerios y ambulatorios donde se puede hacer la cesión o venta hay un cartel: “El olvido está hecho de lo que ya no duele”, es del libro La edad de los fantasmas, de Benjamín Prado, impreso el día 1 de noviembre de 2025, festividad del Día de Todos los Santos, según el colofón. Las citas son anónimas robadas en su día por arañas depredadoras y ya forman parte del acervo común. Si el trámite o el proceso comercial dan yuyu se puede pasar antes por la sala de despersonificación, donde hay ejemplares disecados de libros famosos. La despersonificación es voluntaria y también gratuita. Se admite la huella y el iris sine dies irae. Desamortización de pobres, manos muertas, series con capítulos confundidos, folleteos históricos de salida a bolsa, logos de corporaciones desaparecidas, ministros en celdas con aire fresco recién traído de la montaña por repartidores suicidas. En los cuentos de Severino Pallaruelo Pirineos tristes montes se recoge el testimonio de un montañés que subía cada madrugada a las cumbres a buscar el hielo para los gin-tonics de los ingenieros que trabajaban en la presa. “Los pobres, la mejor inversión”, se lee también en la sala Estigia. Apúrese, los personajes van a desaparecer, son un número, un código de rayas, un qr. Ángeles contables vigilarán el acceso a las muchedumbres acostumbradas a hacer algo, pasar al acto, pasar a la acción, darle a un botón y que venga alguien con un objeto soñado. Todo está traducido en pictogramas de uso común. Venda su vida entera o por partes, venda al Estado y obtenga bonus y puntos celíacos. Pasen al acto, la inacción no es medible y es sospechosa. El dato de inacción es más caro y desconcierta a las máquinas. Conserve dos o tres recuerdos completos. Bases de besos, besos de datos, disponibilidad usufructal. Que lo interior podrá ser olvidado y purificado en ciclos de repeticiones en vida hasta alcanzar el autoborrado provisional (todo se guarda, aunque puede ser difícil y caro de recuperar). Seres superfluos, gloriosas piltrafas: solo hay futuro ¡y poco! La latencia de tus besos. Con cinco watios emites un exaflop: 10 elevado a la 18 (un trillón de operaciones de punto flotante por segundo): esa potencia barata la puedes [la tienes que] donar…
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