Los perfiles que rompen el statu quo en Estados Unidos

Interés General por Redacción - cartademexico.com

Las elecciones de medio término en Estados Unidos no sólo definieron la composición del Senado, de la Cámara de Representantes o la designación de alcaldes y gobernadores. También hubo un ganador especial: la diversidad. Nunca hubo un Congreso tan representativo como el que se votó.

Las minorías dieron un golpe sobre la mesa. Congresistas indígenas, gobernador homosexual, legislativas latinas, entre otros, son unos de los perfiles que rompen con la etiqueta de lo normal dentro del ámbito político norteamericano. Conócelos:

 

Jared Polis, primer gobernador homosexual de EEUU

Abiertamente gay, este demócrata de 44 años de Colorado es empresario y filántropo, contaba con un presupuesto contundente propio. De hecho, se estima que su patrimonio neto es de casi 400 millones de dólares. Anteriormente, Jim McGreevy, elegido gobernador demócrata de Nueva Jersey en 2001, se declaró homosexual en el transcurso de su administración.

 

Alexandria Ocasio-Cortez, la mujer más joven en el Congreso

Sin apoyo de grandes poderes financieros ni un pasado político, a sus 29 años esta latina es una de las figuras más destacadas del Partido Demócrata. Ganó por diferencia en el distrito 14º de Nueva York tras vencer al republicano Anthony Pappas sin mayor dificultad. Un año atrás, Ocasio-Cortez trabajaba de camarera en un restaurante mexicano.

 

Sharice Davids y Deborah Haaland, las primeras indígenas en el Congreso

En más de 230 años de historia, el Congreso nunca había tenido una indígena entre sus representantes. Davids es demócrata por Kansas. Con el 53% de los votos consiguió ser la primera mujer nativa y abiertamente lesbiana en llegar a una de las Cámaras. Por otro lado, Haaland tiene 57 años, es la nueva legisladora de Nuevo México y pertenece a la tribu de Pueblo de Laguna. La demócrata triunfó con el 60% de los votos.

 

Ilhan Omar y Rashida Tlaib, primeras musulmanas

A sus 12 años, Omar llegó a Estados Unidos tras vivir cuatro años en un campo de refugiados en Kenia. Venía huyendo de la guerra de Somalia junto a su familia. Ahora tiene 33 años, es demócrata y se convirtió en la primera legisladora estadounidense de origen somalí. Por su parte, a sus 42 años, Rashida ganó en Michigan, es hija de padres inmigrantes palestinos. A pesar de no tener adversario ya que los republicanos no llevaron candidato, su mérito no es para menos puesto que logró romper el establishment instaurado en su partido.

 

Ayanna Pressley, primera congresista de color de Massachusetts

Al igual que Tlaib, Pressley no tuvo oponente. Ayanna es de Chicago, pertenece al ala progresista del Partido Demócrata y dio el primer aviso cuando desbancó al político con dos décadas de experiencia en el Congreso, Michael Capuano, en las primarias. "Ninguno de nosotros compitió para hacer historia. Competimos para hacer un cambio", aseguró Pressley.

 

Marsha Blackburn, primera senadora en Tennessee

Republicana, de 66 años y apoya a Donald Trump. Blackburn dividió a la opinión pública por demostrar su apoyo al juez del Tribunal Supremo Brett Kavanaugh durante su nominación. Su postura es a favor de las leyes antiinmigración, la construcción del muro o el castigo a los jugadores de la liga de fútbol americano que se arrodillen en el himno. Triunfo con más de 10 puntos de ventaja sobre su contrincante.

 

Sylvia Garcia y Veronica Escobar, primeras legisladoras latinas de Texas

Aunque los latinos representan el 40% de la población en este estado, los texanos nunca habían escogido para el Congreso a una mujer latina. Tanto Garcia como Escobar lograron victorias contundentes para representar a Texas en la Cámara de Representantes.

 

Con información de: El País

 

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