Los libros son objetos que crean comunidad, señala Juan Villoro

Sandra Félix y el escritor Juan Villoro, hablan de las 100 representaciones de conferencias sobre la lluvia.
Arte & Cultura por La Crónica de Hoy

Teatro. El escritor anuncia la temporada su obra Conferencia sobre la lluvia. “El teatro es un espacio de representación directa, es una comparecencia, es un acto casi ritual. En esta era digital, el teatro nos congrega porque tiene un contenido político fuerte: crea comunidad”, añade
La necesidad que tienen las personas para expresarse en soledad y la afirmación de que los libros son objetos que crean comunidad son dos ideas que retoma Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) en su obra Conferencia sobre la lluvia, la cual a partir del próximo 16 de febrero podrá apreciarse en escena en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque como parte de una temporada corta para festejar la presentación número 100 de esta puesta que ha viajado al interior de la República y a países como Cuba, Panamá, Argentina y Estados Unidos.

“Uno de los grandes desafíos en México es crear teatro de repertorio, porque ahora las obras tienen una existencia más breve, a pesar de ser un país de tantos miles de habitantes. Entonces el hecho de que se esté creando un repertorio es uno de los principales objetivos de la Compañía Nacional de Teatro (CNT)”, comentó el Premio Crónica en Cultura, Juan Villoro, ya que Conferencia sobre la lluvia forma parte del repertorio de la CNT desde 2013.

La puesta en escena contará con la dirección de Sandra Félix y será protagonizada por Arturo Beristáin, quien personifica a un bibliotecario neurótico, frágil y amante de la literatura que debe dar una conferencia sobre la relación entre la lluvia y la poesía amorosa, sin embargo, minutos antes de hablar en público, pierde su discurso escrito y acaba haciendo una confesión personal de amor.

Juan Villoro comentó que la idea de hacer esta obra nació en pláticas con Sandra Félix, con la intención de honrar la labor del bibliotecario, pero que al mismo tiempo fuera un libreto que reflexionara sobre la vida interior y la neurosis del personaje, pues es un hombre que pone todo su destino en los libros de Pessoa, Neruda y Cortázar.

“El bibliotecario es aquella persona que nos da los libros (en la mano), es la persona que los custodia y es anónima, es alguien que está ahí cuidando el acervo de lo que somos. En alguna línea de la obra se dice que lo más importante de los libros son las manos que los entregan, es decir, esta red que permite unirnos, unirnos a través de los libros. Por eso pienso que el libro sigue siendo para nosotros como objeto, algo que crea comunidad”.

Ese crear comunidad, para el también Premio Crónica 2015, es un resultado único del teatro. “El teatro es un espacio de representación directa, es una comparecencia, es un acto casi ritual. En esta era digital, el teatro nos congrega porque tiene un contenido político fuerte: crea comunidad”. En palabras de Villoro, el teatro hace que las personas se reúnan ante problemas concretos y eso es significativo para él. “Sólo el hecho de estar juntos, debatiendo ideas es un hecho político y es importante en estos días que no nos disgreguemos y que no nos quedemos con (los contenidos de) la pantalla. Hay que hundirnos en la vida y eso lo logra el teatro”.

SOLEDAD.  El protagonista de Conferencia sobre la lluvia, como lo indica el título de la obra, de vez en cuando dicta conferencias, género que para el autor de Dios es redondo, tiene una gran atracción por las gesticulaciones y los énfasis.

“Los grandes conferencistas son un poco actores y todos los que hemos dado conferencias hemos caído en el vértigo de perder el hilo del discurso, donde empiezas una frase y dices: ¡Dios mío!, ¿a dónde voy?, ¿qué voy a decir? En mí mismo ha estado ese peligro, de pasar de la conferencia a otra parte del discurso: la confesión, a hablar algo personal por no saber qué decir”

La gran pregunta en la puesta en escena, añadió el Premio Herralde, es ¿por qué le sucede eso al bibliotecario y a quién se dirige su discurso?. “¿Por qué  ocurre el soliloquio en el teatro, ¿qué nos lleva a hablar solos?, creo que tiene que ver con la necesidad de expresarnos en soledad y decir de esa manera otras cosas que no nos atrevemos”.

La confesión religiosa, dijo, tiene como principio esencial que no vemos al sacerdote, es una especie de vacío que nos permite ser más sinceros. “A veces la sinceridad proviene de no saber exactamente quién soy o como soy. Muchas veces nos toca que una persona del autobús nos cuenta su vida y ¿por qué nos la cuenta?, porque sabe que no nos volverá a ver, somos esa gente anónima con la que se puede explayar y lo importante es que esa persona hable en soledad”.

La frase “oímos como quien oye llover” fue otro motivo que animó a Juan Villoro a escribir su tercera obra para teatro, aunque este año estrenará una más en el Foro Helénico: La desobediencia de Marte, bajo la dirección de Antonio Castro y en 2018, estrenará posiblemente en la UNAM, La Guerra Fría.

“Esa frase del español quiere decir que estamos oyendo algo que aparentemente entendemos pero no sabemos muy bien qué nos dice. Entonces uno de los temas más recurrentes en toda la literatura es la relación entre la lluvia y el amor, basta con que el cielo se nuble para que a un poeta se le ocurra un verso melancólico sobre la novia que perdió en su juventud. La literatura está llena de relaciones entre lluvia y amor”.

Conferencia sobre la lluvia se presentará en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, ubicado en Paseo de la Reforma y Campo Marte s/n, del 16 de febrero al 26 de marzo, con funciones los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas.

 

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