Jueves 23 de Mayo, 2019 - México / España
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La OCDE baja proyección de crecimiento de México


La organización proyectó que bajo las condiciones actuales, lo previsible para este año es un crecimiento de alrededor de 1.6 por ciento. Hasta 2020, el país lograría el 2.0 por ciento, que era la perspectiva original.


México necesita una nueva estrategia para impulsar el crecimiento, combatir la pobreza y mejorar el bienestar para sus habitantes, dictaminó la OCDE en un nuevo informe emitido este jueves. La organización proyectó que bajo las condiciones actuales, lo previsible para este año es un crecimiento de alrededor de 1.6 por ciento. Hasta 2020, el país lograría el 2.0 por ciento, que era la perspectiva original.

La desaceleración de la economía mundial y “las crecientes tensiones comerciales que entrañan el riesgo de afectar la exportación, la inversión por parte del sector privado y las cadenas globales de valor” serían los factores para dictaminar, nuevamente, una expectativa mediocre para la economía mexicana.

La organización añade que el país está creciendo a ritmo moderado, “sustentada por un fuerte marco macroeconómico y por exportaciones sólidas asociadas con la profunda integración del país en las cadenas globales de valor”.

En el Estudio Económico de México, la OCDE analiza vínculos entre el bajo nivel de vida y el estancamiento de la productividad, “el deficiente rendimiento educativo, el débil estado de derecho, los obstáculos a la competencia y la informalidad generalizada”.

El Estudio fue presentado por Miguel Ángel Gurría, secretario General de la OCDE, y Carlos Urzúa, secretario de Hacienda y Crédito Público de México, y plantea la necesidad de resolver la brecha entre la economía más moderna y productiva del norte y el centro del país, y la economía tradicional del sur. En el fondo, deja ver el estudio, se esconde la desigualdad y la pobreza.

“La economía mexicana ha mostrado un buen desempeño en años recientes, pero ahora afronta serios factores adversos provenientes del entorno exterior, así como importantes retos estructurales en el interior del país”, comentó el secretario Gurría durante la presentación del texto.

“La única respuesta posible es continuar diseñando y poniendo en marcha nuevas reformas para infundir confianza, mejorar la calidad de la administración pública, aumentar oportunidades, reducir la desigualdad y conformar una sociedad más fuerte y más incluyente para todos los mexicanos”, concluyó.

De acuerdo con el Estudio y en torno a las reformas estructurales, mejorar la calidad de las  instituciones nacionales “aportaría los mayores beneficios en materia de crecimiento e incrementaría el impacto de todas las demás reformas de política. Es necesario completar la puesta en práctica de los recién creados sistemas anticorrupción a nivel nacional y local, y considerar al mismo tiempo la creación de un organismo anticorrupción especializado e independiente, tomando en cuenta la estructura federal de gobierno. Es preciso trabajar en garantizar la permanente fortaleza y autonomía de las nuevas autoridades de competencia y los reguladores sectoriales”.

Con información de: La Crónica de Hoy